¡ Y no me canso!

El sábado comienza el Seis Naciones ¡y no me canso!. Sin lugar a dudas es una de esas cosas que se repiten en la vida sin que en ningún momento se convierta en rutina pesada e insoportable. El sábado comienza el Seis Naciones, y como se merece, es momento de poner en marcha, con toda la pompa y solemnidad pertinente, su liturgia.

Si hoy estoy ligado al rugby, hasta que la muerte nos separe es sin duda porque en la tarde de los sábados, en casa de mis abuelos, disfrutaba de por el que en el aquel entonces era el Cinco Naciones. ¡Qué bueno sería que la edición del 2019 sembrara la semilla del oval en nuevos aficionados, que al término del mismo, comenzaran a visitar con asiduidad los campos de sus ciudades natales!.

Tradicional foto de los Capitanes. De izquierda a derecha, Sergio Parisse (Italia), Owen Farrell (Inglaterra), Rory Best (Irlanda), Alun Wyn Jones (Gakes), Greig Laidlaw (Escocia) y Guilhem Guirado (Francia).

Si hoy sigo ligado al rugby es porque el comienzo del torneo me pone nervioso. Hace que un gusanillo, seguramente de forma oval, recorra mis entrañas produciendo un agradable cosquilleo. Porque el cuerpo me pide pasar las tardes del fin de semana en los bares que saben a rugby, en los bares en los que la cerveza sabe a rugby, en los bares en los que la gente, ese rato, solo habla y sabe de rugby.

Si mi relación con el rugby es y será duradera, entre otras cosas, será por el Seis Naciones. Por la cantidad de cosas que hay en juego cada año, por los himnos, por las deudas pendientes, y porque no me importa nada, como cantaba Luz Casal, que esas tardes mis posaderas se resientan después de ver seguidos, e ininterrumpidos, todos los partidos de la jornada.

Y por último, porque me gusta ser claro y no ocultar nada a nadie, seguiré ligado al rugby gracias al Seis Naciones, siempre y cuando, Irlanda, mi Irlanda la católica, salga a batirse el cobre, a destrozar a sus rivales a base de pick and go y siempre que me regale una emocionante victoria sobre Inglaterra.

Dios bendiga al Seis Naciones. Dios bendiga a Irlanda.

 

El Cid Ovalador