VRAC Quesos Entrepinares conquista su séptima Supercopa de España

Los queseros campeones de la Supercopa de España. / Foto del VRAC.

El VRAC Quesos Entrepinares venció 46-23 a U.E. Santboiana en la final de la Supercopa de España disputada el pasado domingo en Valladolid.

Comenzaron los primeros cuarenta minutos como es habitual últimamente para los pucelanos, tardando en coger el pulso al partido. Los catalanes salían dispuestos a todo y conseguían encerrar a los vigentes campeones en su campo. Provocaban tres golpes de castigo con los que su medio melé Albert Millá conseguía ponerles delante en el marcador y recordando por momentos la gesta de Zorrilla. Reaccionaban los azules con un ensayo transformado de Guille Mateu al que devolvían con la misma moneda los decanos del oval español. La igualdad predominaba en el césped de Pepe Rojo, hasta tal punto que en los primeros diecisiete minutos los dos equipos perdían un jugador por lesión: Santboi a un desconsolado Alex Buira que salía con el brazo en cabestrillo y el Quesos a Griffiths, con molestias en el muslo. Las melés, de preciosa ejecución, eran ganadas siempre por el equipo que introducía. Y cuanto todo parecía que iba a quedarse así, llegó la delicatesen, el destello del zaguero azul Wessel Bell, que con un precioso zig-zag sumaba un nuevo ensayo y permitía a los suyos marcharse al descanso con 20-13.

La segunda mitad fue de claro dominio quesero. Una alta concentración y una plantilla de altísima calidad, reforzada con un banquillo de lujo para la ocasión no dieron opción a los barceloneses. Una poderosa delantera, una mayor rapidez para poner el oval en juego por parte de Ignacio Morchón y un precioso juego a la mano de los tres cuartos permitía al vigente campeón sumar cinco ensayos más. Destacaron entre los tres cuartos vallisoletanos dos jóvenes: el ala Pedro de la Lastra que con rapidez y valentía creo mucho peligro y anotó dos ensayos; y el segundo centro Alejandro Alonso, que sustituyó a Gareth Griffiths y que dejó carreras plenas de técnica y belleza.

Resultado final justo que consolida al equipo vallisoletano como claro dominador de esta competición, sumando siete entorchados de los cuales seis han sido consecutivos desde el año 2012.

Felicitar a ambos clubes que dieron un ejemplo del respeto que caracteriza al mundo oval. Tanto en la grada como en el campo prevalecieron los valores del rugby y dieron una imagen ejemplar a través de la televisión.

 

EL Cid Ovalador