Twickenham, el templo del Rugby

twickenhamLos santuarios del balón ovalado: estadios de ayer y de hoy.

A pocos días para que comience la Copa del Mundo, no hay mejor estadio para comenzar esta sección que el que albergará la futura final de este campeonato.

Porque hablar de Twickenham es hablar de Rugby, es su Templo. De los estadios actuales de todo el mundo, es el de mayor solera, protagonista de nuestro deporte durante más de un siglo y que se jubilará tras acoger el mayor acontecimiento rugbístico mundial de todos los tiempos: el 2 de noviembre de 2015 se disputará en él la final de la Copa del Mundo entre los dos mejores equipos del planeta, y éste será el último partido que en él se dispute.

Construido en 1909 en el municipio de Richmond upon Thames, a las afueras de Londres, es desde entonces la sede del XV de Inglaterra en los partidos internacionales que juega como anfitrión, además de albergar partidos de competiciones europeas, el circuito mundial de Seven, numerosos conciertos multitudinarios y hasta la Convención Mundial de Testigos de Jehová desde hace más de 50 años. Fue una de las sedes oficiales durante la Copa del Mundo de 1991, y en él se disputó la final, en la que el combinado australiano se impuso al XV de la Rosa por un ajustado 11-6. También en él se disputaron 5 partidos de la Copa del Mundo de 1999.

Aunque mundialmente es conocido como “The Temple”, en Inglaterra también es común el nombre de “Cabbage Patch” (campo de repollos), al ser construido sobre campos de cultivo, y durante los años siguientes a su construcción esta siguió siendo en parte su función, ya que durante la Primera Guerra Mundial sirvió de tierra de pasto para ovejas, caballos y vacas.

La capacidad inicial del estadio era de 20.000 espectadores, siendo su primer partido oficial el disputado el 2 de octubre de 1909 entre los equipos de Harlequins y Richmond, y el primero internacional el 15 de enero de 1910 entre las selecciones de Inglaterra y Gales.

Hoy en día, tras su última reforma, es un estadio moderno con capacidad para 82.000 espectadores -cifra que lo sitúa como el segundo del Reino Unido tras Wembley y el quinto de Europa- además de albergar un hotel de 4 Estrellas, una clínica, un centro de conferencias y nada menos que el Museo Mundial del Rugby. En definitiva, un lugar de peregrinación para los amantes de la historia del balón oval y un lugar de culto para todos los amantes de este deporte.