THE BIG RED ONE – Guía nutricional para delanteros III

peligro verduraVamos por faena que quiero acabar este artículo prontito; el grupo de “alimentos” que nos compete hoy no es como para extenderse mucho, ni como para sentirse orgulloso de su ingesta. Hoy tocan las VERDURAS y FRUTAS (no se pa que coño las pongo con mayúsculas). Supongo que muchos delanteros ya han dejado de leer el artículo, los comprendo y espero que no me guarden rencor por escribirlo.

Encuadramos a las verduras y las consideramos alimentos solamente por el hecho de que su consumo es tolerado por el ser humano y por los tres cuartos, y no acostumbra a ser motivo de muerte, solamente por eso y por nada más.

Como buen delantero soy ferviente detractor de este grupo y mis quejas han sido elevadas a los tribunales pertinentes para que se les retire el carácter de “alimento”. Mis alegaciones son del todo lógicas y me gustaría compartirlas:

  1. “Donde no hay no busques”. Quicir, que si los vegetales no tienen temperatura propia, difícilmente pueden aportarnos calorías. ¿Para qué los comemos? ¿Para trabajar el grupo de músculos faciales? ¿Como sustituto de los chicles?
  2.  “Donde no hay no busques (2)”. Si jugamos con el corazón, también necesitamos aporte emocional en las comidas. ¿Tienen corazón los vegetales? Lo dudo, lo de las alcachofas es un decir, este grupo carece de ese órgano tan vital que alberga los sentimientos. ¿Podemos fiarnos de que algo que no tiene corazón nos aporte algo bueno? Ahí lo dejo…
  3.  “Donde no hay no busques (3)”. Nunca he visto a un acelga levantarse tras un placaje duro y seguir peleando por la pelota a falta de un segundo para finalizar el partido, nunca he visto a un brócoli empujar un maul dejándose la vida aún teniendo el marcador muy en contra, nunca he visto llorar a una lechuga tras haber perdido una final, nunca he visto a una berenjena abrazar a una coliflor tras 80 minutos siendo acérrimos rivales. ¿Tienen sentimientos los vegetales? Pues el mundo animal sí los tiene, y por si algún vegetariano hereje se rasga las vestiduras y se dirige a romper su cerdito-hucha para contratar un sicario para que me asesine, que antes se haga esta reflexión: ¿Somos lo que comemos o no? Pues comamos algo afín a nuestra naturaleza y no algo que la Madre Naturaleza lo creó para adornar el planeta, para ensalzar paisajes, para dotar de color los monótonos marrones de la tierra. Pensad que cuando recolectáis vegetales estáis yendo contra natura, empobreciendo el paisaje, privando de colores a nuestras sensibles retinas, un naranjo sin naranjas no es más que un arbusto hormonao… Abandonad esas prácticas crueles y volved al seno de la paz y la armonía en una Tierra frondosa, colorida y exuberante.
  4. “Son necesarios porque contienen fibra”. Eso dicen… pero en mi favor diré que yo lo que pretendo cuando me alimento es nutrirme, no procesar fibra… ¿con qué fin, me pregunto? ¿quizá cagar camisetas? Que me lo expliquen.
  5. “Por seguridad”. Los vegetales son seres inseguros y al ingerirlos asimilamos esas propiedades. No puede ser que hayan tres variedades de pimientos, rojo, amarillo y verde; tres colores para las manzanas, rojo, amarillo y verde… ¿Qué pretendemos, asimilar nutrientes o sacarnos el permiso de conducir? Menudo semáforo se nos monta en el estómago.
  6. “Por educación y respeto a los mayores”. Recuerdo que, siendo pequeño, se me cayó un cacho chorizo al suelo. Cuando fui a recogerlo -reacción lógica la mía- mi madre, que como todas las madres son pozos de sabiduría, me reprendió con estas sabias palabras: ¡¡¡LAS COSAS DEL SUELO NO SE COMEN!!!

Después de esto, ¿Quién se cuestiona que los vegetales, que están y se alimentan del suelo, sean comestibles? ¿Quién tiene narices de decirle a una madre que se equivoca? Gracias a la sabiduría materna, el ser humano (y los tres cuartos) hemos evolucionado hasta nuestra especie, el Homo Rugbisiticus. ¡¡¡No la caguemos!!!

Toda regla tiene su excepción y este caso no va a ser menos. Mucha gente me acusa de comer vegetales, puesto que como patatas. Muy lejos de llevarme a enojo, me embarga un sentimiento de lástima por comprobar que mucha gente nada en la ignorancia. Vayamos con la historia de la patata: Todos sabemos que viene del Nuevo Mundo, que cuando Colón descubrió América la trajo hasta estas latitudes. Lo que muy pocos saben es la verdadera historia y periplo de este tubérculo. Los nativos americanos, en su vasta sabiduría, cultivaban la patata y todos los vegetales posibles para mayor gloria de la Madre Tierra y para deleite de sus hijos; estos pueblos se alimentaban básicamente del bisonte y la caza mayor. La patata, en su origen, era una fruta, muy vistosa y de llamativos colores, crecía en altísimos árboles que, tras la llegada de los mal llamados conquistadores, fueron exportados hasta nuestras landas. La patata, vegetal único muy próximo en evolución a las leguminosas y gramíneas (ver artículo anterior) fue la primera (y única hasta el momento) fruta dotada de sentimientos, pues al ver que en estos territorios sus habitantes se las comían, no pudo por menos que indignarse tanto que se hundió en la tierra cual avestruz para ocultar su vergüenza. De ahí que ahora la conozcamos como un tubérculo. Yo, cuando como patatas, siempre lo hago desde el mayor respeto hacia este tan evolucionado vegetal, y rindo homenaje a su honor, que está muy alto y es ejemplo para el resto de frutas.

Acabaremos no sin antes mencionar la traicionera naturaleza de las frutas, puesto que gracias a ellas se introdujo el concepto “pecado” en nuestras apacibles y bucólicas vidas. ¿Fue la mujer quién indujo al pecado? No, nunca, recordemos que las mujeres son madres y por lo tanto, como se ha visto anteriormente, nos alejan de semejantes prácticas. ¿Fue la serpiente la culpable? No señor, de ningún modo, además es comestible. Fue nada más y nada menos que la manzana, roja de envidia por ser un ser inferior, que nos metió en ese berenjenal… curioso; “berenjenal” hace referencia a algo farragoso, difícil, tortuoso…concepto vegetal.

Esperaba no tener que llegar a esto, pero me veo obligado. Noto cierta ignorancia respecto a la Historia y Religión Rugbier y eso me llena de preocupación… Habrá que hacer algo al respecto. Se abre una nueva línea editorial con el fin de dar a conocer este concepto tan poco difundido; próximo artículo: “Génesis 1º, LA CREACIÓN DEL MUNDO”.

Afectuosamente:
THE BIG RED ONE

Entradas anteriores de la guía nutricional para delanteros:
Guía nutricional para delanteros I
Guía nutricional para delanteros II