Rugby y la conmoción cerebral

rugby conmocion cerebral¿Debería existir alguna norma sobre la recomendación de retirarse del campo?

El IRB decidió introducir la conocida como Concussion Bin para la temporada 2012-2013 en la Aviva Premiership, para poder hacer las pruebas cognitivas necesarias a los jugadores retirados temporalmente del terreno de juego.

Esto significa que la prueba que se realiza después de un golpe en la cabeza será mucho más a fondo y pueden asegurarse de cualquier sospecha de contusión, de tal modo que pueden evitar riesgo a corto plazo y, tal vez más importante, las lesiones neurofisiológicas a largo plazo y los problemas psicológicos causados por culpa de un segundo impacto en la cabeza y que el jugador quede conmocionado (síndrome del segundo impacto).

En 2010, vimos la jubilación de un muy arrepentido John Fogarty por razones médicas, debido a las consecutivas conmociones cerebrales. Se cree que éstas, de un modo repetitivo, fueron la causa de los síntomas que afectaban a su vida personal así como a su carrera profesional.

Si bien este es un paso en la dirección correcta para la gestión y minimización de los riesgos asociados con las conmociones cerebrales y lesiones relacionadas con la cabeza, ¿debería tomar la IRB una postura mucho más firme al respecto? En primer lugar, los exámenes médicos deberían ser más amplios y más frecuentes para poder evaluar acciones cognitivas, y en segundo lugar, ¿los jugadores deben ser alentados al retiro profesional del rugby como una opción seria si hay una diferencia notable en el rendimiento cognitivo y mental de un jugador?

En caso de que sí

El caso simple para la educación de los jugadores es que a veces no suelen ser conscientes de que los impactos en la cabeza pueden ser la causa de lesiones a largo plazo y pueden afectar tanto física como mentalmente a la persona. En muchos deportes de contacto, los jugadores son sometidos a pruebas cognitivas para grabar una nota de referencia para poder utilizar como punto de referencia para el próximo año si tienen que ser evaluados por causa de una conmoción cerebral tras un impacto. Esto se utiliza y se debe tener en cuenta a la hora de decidir si un jugador está preparado o puede jugar.

¿Es esto realmente frecuente en el rugby? ¿Suelen los jugadores no informar de sus síntomas y esconderlos?. En su lugar, tal vez la introducción de una serie de pruebas específicas permitirá a los clubes y a las distintas federaciones poder identificar fácilmente cuándo un jugador puede o no jugar a rugby. Esto permitirá a los jugadores y cuerpo técnico decidir si darles un nuevo periodo de descanso para garantizar que el cerebro tenga tiempo de recuperarse ante la posibilidad de sufrir otra conmoción.

Es comprensible que las distintas federaciones y los cuerpos técnicos de los distintos clubes tienen la responsabilidad sobre los jugadores para garantizar su bienestar durante el entrenamiento y la competición. En algunos casos y ,sobre todo, dependiendo de la edad del jugador si las lesiones a largo y corto plazo pueden ser muy graves deberían plantear al jugador la retirada de los terrenos de juego y del rugby. Un descenso en los resultados cognitivos podría ser el indicador de que en el próximo golpe podría padecer daños permanentes o incluso la muerte, por lo que el cuerpo técnico tiene la responsabilidad de recomendar la mejor solución si los resultados son evidentes.

Los errores

Sin embargo, existen errores. Los jugadores pueden ver, naturalmente, la depreciación en sus puntuaciones cognitivas a medida que envejecen y no ser necesariamente el resultado de las lesiones por conmoción cerebral. A menudo puede ser una presión psicológica sobre los jugadores o cuando alguien está reflexionando sobre si retirarse o no.

Los jugadores no se quieren retirar nunca, por lo tanto puede ser que oculten algunos casos de conmoción cerebral para evitar así realizarse dichas pruebas, aunque estos jugadores saben que físicamente y psicológicamente no estén bien para poder jugar a un alto nivel. Esto pasó en Irlanda con un ex jugador de la selección de Irlanda de rugby, Bernard Jackman. El delantero citó en una entrevista a un medio de comunicación irlandés que no informó nunca de sus contusiones leves a lo largo de su carrera.

El impacto psicológico

Que un jugador pueda ver reducidas sus puntuaciones cognitivas, hay una posibilidad de que esto pueda tener un efecto negativo en su estado mental. El conocimiento de una disminución en las puntuaciones cognitivas puede llevar a tener miedo al contacto y al propio juego, y en consecuencia a su vez pueden producir una depresión y ansiedad. Imaginaos que os digan que practicar el deporte que amas está teniendo un impacto negativo sobre tu bienestar, ¿cómo reaccionaríais? Esto es algo que John Fogarty ha discutido en detalle después de su jubilación anticipada del juego.

Es por esta razón que se introdujo el State of Mind, campaña que se inició en la Aviva Premiership en la temporada pasada. Durante el tiempo de recuperación de cualquier lesión, que puede llegar a ser frustrante y mentalmente agotadora, el estado de la campaña Mind ofrece a los jugadores una salida donde poder hablar con un profesional de cómo le está afectando la lesión a su vida. La campaña recibió el respaldo de los dirigentes de los distintos clubes y los jugadores. Rugby Union podría implantar una campaña similar para asegurarse de que a los jugadores se les da el apoyo que necesitan durante y después de una lesión que podría tener como resultado el abandono de la práctica deportiva y dejar de jugar al deporte que aman, el rugby.

Salud y rugby