Rugby y humildad

rugby-y-humildadSILENCIO, A PALOS

En 1983 Golpes Bajos sacaban su temazo “Malos tiempos para la lírica”, que bien podría ser, treinta y tres años después el himno que resume perfectamente cómo nos luce el pelo. Por más que trato de convencerme de que no es así, la mediocridad que abunda y arrasa cual mala hierba, el postureo inmaduro y la soberbia canalizada en forma de ansia de poder me recuerdan que Copini y los suyos tenían toda la razón.

Ante esto busco mi tabla de náufrago, como el hombre del piano, y la encuentro en el oval. Da gusto escuchar los buenos programas de rugby que se nos regalan a través de distintos medios. Y sorprende, a mí por lo menos, escuchar las entrevistas y análisis que jugadores y entrenadores hacen de los partidos jugados y de los choques que vendrán.

No se encuentra en ellos frases tópicas ni típicas que se repitan por los siglos de los siglos. Las derrotas nunca son culpa del empedrado, sino de uno mismo. Existe siempre un análisis claro y maduro de los errores cometidos. Se trata siempre de un ejercicio de autocrítica vivido con mucha paz, que demuestra que quien se dedica al oval tiene fondo y poso. Es un verdadero regalo para los oídos y el espíritu ver que es posible hablar serenamente de una derrota sin recriminaciones, sin acordarse de la altura del césped o sin mentar a la familia directa o putativa del señor colegiado.

Y además sin gritos.

Eso, que algunos que tanto se han preparado para ser algo no lo alcanzarán jamás, se llama humildad. En el mundo del oval, donde se aprende a ser alguien, si se alcanza.

Dijo Marcel Aymé, escritor francés, que “para ser humilde se necesita grandeza”. La gente del oval es grande, por dentro y por fuera.

Sueño que duermo sobre una torrija casera que voy comiendo poco a poco como si fuera un simple roedor.

Padres de familia: que sus hijos tengan la suerte de ser alguien siempre desde la humildad.

Silencio.
¿Por qué? ¿Acaso estamos en el hospital?
No, hay una patada a palos.
¡Pero si va a patear el otro equipo!
Por eso, con más motivo, silencio.

EL CID OVALADOR.

@elcidovalador