Rugby, la ley oculta de los motes

hello my name isEn el mundo del rugby lo más normal es tener un apodo: el jugador que llega por primera vez a un equipo suele recibir un sobrenombre para que de ese modo sea identificado.

El rugby es un deporte especial, diferente y único. En los tiempos que corren mucha gente todavía no entiende nuestro deporte y nuestras costumbres. Se preguntan, ¿cómo es normal que después de darse leñazos durante 80 minutos puedan estar como amigos tomando una cerveza bien fría?, esa es una de las razones de porqué jugamos al rugby, sus valores. Un deporte especial solo puede estar rodeado y formado por gente especial y con costumbres únicas.

Un hecho no muy habitual en otros deportes, y que nos diferencia, es poner motes a los propios compañeros del equipo. Es muy raro que un jugador de rugby no tenga apodo; es más, no se puede ser jugador de rugby sin apodo. Es una ley no escrita impuesta por los creadores de nuestro gran deporte, todo el mundo la respeta y además agrada. La primera vez que entras en un club, a veces, te sientes observado; te miran, cuchichean sobre ti… y no es que te critique,n sino que buscan encontrarte un sobrenombre.

Muchos son los jugadores que no saben el nombre de un compañero, sino el apodo por el que se les conoce. El mote es algo como los padres, te han tocado y no los puedes cambiar, siempre se te recordará por ese nombre, incluso cuando conozcas a alguien por primera vez te presentarás con tu mote y no con tu nombre oficial.

Poner apodos y acreditarlos no es nada fácil. Sólo lo pueden hacer aquellas personas con una gracia y carácter especial. Normalmente en cada equipo hay un jugador o varios de ellos que se encargan de hacerlo y no necesitan la aprobación de la persona de quien será el mote porque éste viene impuesto.

Pero, ¿cómo deben de ser los motes para que sean aceptados? ¿Hay algunas normas? A continuación aclaramos ciertas dudas.

  1. No debe de ser ofensivo para la persona apodada.
  2. Tiene que ser respetuoso.
  3. No puede ser escogido por el moteado.
  4. Lo pueden escoger tanto los otros jugadores de rugby como los propios aficionados o fans del club.
  5. Tiene que tener una razón.

Después de todo esto, el apodado tiene que saber que el mote es su nombre de guerra.

Y bien, ¿cuál es vuestro apodo?

Salud y rugby