Querida pretemporada

Hace unas semanas ha empezado un año más y con ello su respectiva pretemporada. Para algunos una novedad, la primera. Para muchos otros es la vuelta de unas vacaciones por todo lo alto, fruto de la experiencia, donde no nos hemos mirado ni la dieta, ni hemos tocado un oval y mucho menos nos hemos puesto las zapatillas para correr un rato o ido al gimnasio a levantar un poco de hierro, aunque siempre pensando en esos otros que ni saben lo que son las vacaciones…

El retorno a los campos no es nada fácil pero se coge con ganas, por ver a los compañeros, por volver a hacer lo que más nos gusta, para ponernos listos para cumplir los nuevos objetivos. Cuando volvemos nos creemos que todas son buenas noticias, serán momentos maravillosos…pero no es verdad. Los primeros entrenamientos son horrorosos, te sientes pesado, con falta de oxígeno y fuera de ritmo, pero son peores los días de después, sobre todo los dos primeros: unas agujetas que no te puedes ni mover, hacer cualquier movimiento es un dolor, reírte es un suplicio y simplemente el hecho de levantarse de la cama se convierte en una tarea que no deseas ni a tu peor rival. ¿Y qué de levantarse de la taza del wáter?, ¿y sentarse?, ¿o ducharse?, solo de pensarlo entran ganas de no ir a entrenar…pero eso no pasa nunca.

Nos gusta demasiado el rugby como para dejarlo, sumar temporada tras temporada e intentar mejorar nuestro juego y hacer crecer al club y equipo del que eres partícipe motiva a seguir hacia adelante y ser mejor día a día. Todo el dolor y todo el cansancio se supera para intentar llegar a ese deseado primer partido de pretemporada: la vuelta de los golpes -porque no lo olvidemos, nos gusta golpearnos- volver a ponerte la camiseta de tu club, estrenar botas y bucal, los ratos de vestuario antes y después de un partido, el sabor de la victoria y de la derrota, nuestro querido tercer tiempo y el cuarto (la cena post partido con los compañeros de equipo)… Pero para llegar a disfrutar de todo eso hay que sufrir y pasarlo mal estos días, ¿no todo será tan bonito, verdad?

 

¡Mucho ánimo a todas y todos, y que tengáis una temporada llena de éxitos y experiencias!

 

Salud y rugby