¿Por qué estoy yo en el rugby?

Sustancia tiene la pregunta. Más que un buen cocido.

Si hiciéramos una encuesta a nuestro alrededor seguramente que las respuestas no andarían muy desencaminadas de las siguientes: porque mi familia siempre ha sido de rugby y tenemos mucha tradición en este deporte; porque probé en otro deporte y salí rebotado; porque mis padres piensan que realmente es lo mejor, en cuanto a ambiente y en cuanto a pedagogía deportiva; porque realmente es un deporte en el que todos tienen cabida. Si me dejo alguna, que puede sea la de tu caso, no me lo tomes a mal.

Fotografía de David Cabrera

Para mí todas ellas son válidas, ninguna mejor o peor que las demás. Pero eso no vale para pensar que toda la faena esté hecha y podamos tranquilamente echarnos a dormir. Aquí sí tenemos, o mejor dicho debemos ser radicales porque si cualquier vía de llegada es buena, no así lo es cualquier estilo de vivir nuestra pertenencia al mundo oval.

Es necesario estar por opción y no por comparación.

Es necesario estar por fe y no por esnobismo.

Es necesario estar por compromiso y no por capricho.

Yo estoy porque realmente creo que es el deporte de los deportes. Por su potencial educativo y constructivo para que niños, jóvenes y adultos sean los protagonistas en la confección de un mundo mejor. Porque es un lugar donde mamar, en vivo y en directo, valores trasladables a nuestra cotidianidad.

Te dejo la pregunta en una patada a seguir: y tú, ¿por qué estás en el rugby?

 

El Cid Ovalador