Nous sommes tous Charlie – el sentido homenaje del rugby francés

je-suis-charlie-rugbyNo conocía a Cabu, Wolinski, Tignous o Charb, igual que tampoco conocía a los dos policías abatidos. No conocía a ninguno de los doce muertos ni a los heridos en el atentado contra Charlie Hebdo. Tampoco era un lector asiduo de Charlie. Sí que había leído estos últimos meses que la revista pasaba por dificultades financieras, por lo que yo no debía ser el único que no compraba la provocativa revista.

Aún así este 7 de enero de 2015 permanecerá en mi memoria. Y aún así este acto odioso me provoca el deseo de testificar, de elevarme y de combatir este oscurantismo que hace que se pueda morir por unas ideas en una calle de París.

No soy más que un jugador de rugby. Pero hoy quiero decir que lo que me anima desde mis primeros años, desde que llegué con mi maleta a Francia procedente de mi Costa de Marfil nativa, es la camaradería y la convivencia. Mestizo, de padre blanco y francés y de madre negra y marfileña, mis primeros años de escuela me enseñaron rápidamente que yo era más oscuro que los otros niños, que tenía un acento chistoso y que unas veces alargaba un poco más las erres y otras simplemente las omitía. Que hablaba con un tono diferente al resto. No fue fácil, porque todo ello hacía que mis compañeros en el Périgueux se riesen de mi, como los niños también se reían del torpe, del grande, del gordo o del tímido.

Las viñetas de Charlie tenían su humor, que no era precisamente el mío. Incluso en ocasiones algunos dibujos me impactaban, encontrando que iban un poco lejos. Pero al menos me hacían reaccionar, pensar, interrogarme. Porque qué más se puede pedir a los periodistas de pluma o de lápiz sino que nos informen y nos hagan plantearnos preguntas.

Lo que me asusta tras este drama, es que con sus actos los terroristas también me obligan a pensar. Me rebelan, me provocan ganas de elevarme para decir que mi mundo no es ese.

En los partidos de rugby más duros, puede ocurrir que nos entre el deseo “de castigar” a un adversario porque es demasiado fuerte, porque es duro e impetuoso, exaltado. Pero al final del partido, nos damos la mano. Nos respetamos, y hacemos el Tercer Tiempo juntos. No debemos creer que las rivalidades se esfuman como por arte de magia. No, en algunos casos permanecen. Pero nos respetamos, siempre nos respetamos.

Y los terroristas no respetan a nadie. Ni tan siquiera las ideas que ellos mismos defienden. Ellos agreden, ellos desafían, ellos asesinan. Una bala nunca lleva una idea, no hace más que sembrar la muerte.

Los minutos de silencio que los campos de rugby franceses harán este fin de semana serán nuestro propio testimonio. Seguramente yo no sea el más legítimo para tomar la palabra hoy, pero como capitán del equipo francés de rugby y como personaje público que soy, quiero decir que mañana seguiré defendiendo la diferencia y combatiendo para que podamos convivir todos juntos en armonía.

Je suis Charlie.

Estas eran las palabras que Thierry Dusautoir, capitán del equipo de Francia de rugby, conseguía expresar en su blog tras los terribles atentados acaecidos en su país la semana pasada, convirtiendo su voz en la voz del rugby francés.

Porque ante un acto de tal barbarie, que toca directamente a los valores de su país –libertad, igualdad, fraternidad- no podía quedar sin respuesta por parte de alguien que representa tanto para sus conciudadanos: la nueva Francia multicultural, fiel a sus orígenes a la vez que orgullosa de ser francesa, respetuosa con los demás y tolerante. Pero además, este ataque ha sido un golpe directo al mundo del rugby, a sus valores: el respeto hacia el prójimo, sea rival, árbitro o público; musulmán, cristiano, judío o ateo; de izquierdas o de derechas; blanco, negro, marrón o amarillo; siempre nos caracterizará, y por eso el rugby francés sintió estos ataques como propios hacia él y así actuó en consecuencia, con emotivos momentos en todos los partidos con un sentido minuto de silencio antes de los comienzos, luciendo pancartas de apoyo y recuerdo por doquier. Mensajes de Je suis Charlie presentes en todo momento y en todos los aficionados.

 je-suis-charlie-rugby-francia

Entre todos los estadios, en Toulon se vivieron quizás los momentos más emotivos, y es que al equipo toulonés este atentado les tocó de cerca, concretamente a su presidente Mourad Boudjellal, que había sido el editor de Charb y Tignous, a los que además consideraba como amigos. Tanto es así que tras el atentado dedicó estas sentidas y acaloradas palabras:

Soy de origen árabe como los dos hombres cuya fotografía he visto esta mañana. Mis padres vinieron a Francia en los años 50, nací en Francia, es mi país. Mi guerra no son los kalashnikovs, creer en Dios o decir que mi religión es mejor que otra. Para mí, la guerra que llevo a cabo es la de la integración, la de hacerme aceptar. Quise aportar algo a este país, para poder decir que le aporto algo. Soy feliz de ser francés, ya que Francia es un gran país que puede estar orgulloso de los hijos de su inmigración.

En el día de hoy pienso en esos cretinos que hacen tanto mal. Tras el 11 de septiembre mi hija sufrió las consecuencias en la escuela. En la actualidad, tengo otra niña de 11 años que también las sufrirá, porque los niños no son inteligentes en sus análisis, mezclan todo y es muy difícil hacerles entrar en razón. Y es que recibirá insultos por culpa de unos hombres que no miden, de un lado el horror que provocan, y del otro las consecuencias que sus actos tienen para todos aquellos franceses provenientes de la inmigración.

Ya en el estadio Felix Mayol, el día  del partido, al minuto de silencio previo al inicio le siguió otro minuto de sonoros aplausos, y cada jugador que saltó al campo fue presentado bajo el nombre de Charlie, luciendo una camiseta  con el lema Je suis Charlie. Además, el grito de ánimo de la afición toulonesa -el Pilou Pilou- cantado antes del inicio del partido, fue alterado en su final cambiando el grito de Parce que Toulon! por un emotivo Parce que Charlie!, precedido por una vibrante Marsellesa. Cánticos que también se repetían cada vez que un jugador conseguía un ensayo, nombrándolos por  megafonía con el nombre de Charlie.


RCT : La Marseillaise et le pilou pilou pour… por LaProvence
El rugby francés, ante una situación tan dura -y como no podía ser de otra manera- ha estado a la altura de la situación, representándonos a todos los rugbiers del mundo, siendo la voz de nuestra rabia y nuestro dolor ante un acto de barbarie tan atroz.

Je suis Charlie, Blogderugby est Charlie, le Rugby est Charlie: Nous sommes tous Charlie!