Munster – Leinster: Una rivalidad especial

munster leinster rugbyHace bastantes jornadas que las grandes ligas del mundo del rugby empezaron. Hemos sido unos privilegiados ya que hemos podido ver grandes partidos. La Heineken Cup y la Amlin son los dos grandes torneos europeos por excelencia, y donde se puede observar el gran nivel de los mejores equipos de Europa. Para todos los amantes del buen rugby, es cierto que, hasta que no empieza tanto la Heineken como la Amlin es como si nos faltase algo.

Antes de empezar ambas competiciones se ha jugado uno de los mejores derbis rugbísticos del mundo, el disputado entre dos clubes irlandeses, el Munster y el Leinster. Además este se ha jugado un fin de semana antes que comenzasen ambos torneos, y ha sido como un partido “telonero” para empezar la Heneinen Cup.

Para estos dos grandes equipos se ha convertido en una “norma” renovar su rivalidad cuando empieza la temporada nacional de la competición europea, y por lo general suelen ser unos partidos impresionantes. Su feroz competencia proporciona la preparación perfecta por ambas partes para coger un tono importante de intensidad y para poder afinar su libro de jugadas.

No hay escasez de posibles encuentros épicos en el mundo de rugby, pero el jugado entre Leinster y Munster siempre es especial. Otros “derbis” son los jugados entre Leicester Tigers y Northampton Saints, el disputado entre Toulon y Clermont del Top 14, y en partidos internacionales es el jugado entre la selección de Nueva Zelanda y Sudáfrica en el Ellis Park. Pero como el que se disputó el sábado 5 de octubre en Thomond Park con 26.500 espectadores, con el estadio lleno, y poder sentir y respirar sólo rugby no se ve todos los días. Miles de irlandeses esperan estos partidos todos los años. Sólo hablar de ello te pone los pelos de punta y sientes un escalofrío en el cuerpo.

Tradicionalmente, este partido ha sido un choque de estilos y de diferentes tipos de cultura rugbística. Munster proporcionó la brutal eficacia de ganar a toda costa, que algunas veces no era muy agradable a la vista, pero se ganó el cariño y los galones.  En la esquina azul, Leinster, por el contrario, representa a 15 hombres de la marca de flujo del rugby libre que año tras año produce uno de las equipos que mejor rugby hacen y que verlos es un placer.

En los últimos años estas líneas se han borrado. El éxito más reciente de Leinster se ha dado por su gran juego, ya que tiene unas líneas de funcionamiento y un manejo de habilidades que continúa siendo un equipo referente en el hemisferio norte del rugby. El mayor catalizador para el cambio de Munster es, sin duda, Rob Penney. Este 2013-2014 es su segunda temporada en el club y tiene la intención de revolucionar el estilo de Munster, y hay señales de que empieza a dar sus frutos. El resultado de este último partido ha sido muy apretado y sorprendente, ya que Munster lo ganó por 19-15. El último encuentro de la temporada 2012-2013, concretamente en el mes de abril, lo ganó Leinster por 16-22 gracias a un Brian O’Driscoll bestial.

El equipo que pierda el partido tendrá esta espinita clavada hasta la primavera, donde podrá intentar quitársela, hasta entonces el cachondeo estará en los entrenamientos y en las concentraciones de la selección irlandesa. Es más, nadie en Leinster se habrá olvidado de la bota de O’Connell juzgado mal sobre Dave Kearney en la temporada pasada, un incidente que enfureció a Joe Schmidt y fue el tema clave en la conversación posterior al partido, que todavía puede encender aún más la hostilidad.

Es fácil que hayan rivalidades personales, ya que los jugadores dan de lado la amistad durante ochenta minutos, cuando éstos mismos se visten con sus correspondientes camisetas, de color rojo o azul, y sólo de vez en cuando hay momentos de verdadero desprecio que muestran que existe animosidad genuina cuando estos equipos se encuentran en plena batalla. O’Gara y Sexton no siempre fueron los meilleurs amis, lo son ahora, pero cuando jugaban uno enfrente del otro la rivalidad siempre existía y ambos sabían que se jugaban el puesto en la selección irlandesa.

Leinster ha mantenido la ventaja desde la famosa semifinal de la Heineken Cup jugada en Croke Park en 2009, donde se puso fin al reinado europeo de Munster y modificó el equilibrio en el rugby irlandés. Más recientemente, Leinster ha ganado los últimos cuatro encuentros y tres en Thomond Park, una estadística que sin duda proporcionará más inspiración para que Munster se renueve y acabe su etapa de transición.

Después de un jugar muy bien frente a Cardill el fin de semana anterior al derbi, Leinster eran los favoritos para ganar el partido, pero eso no fue así y Munster se llevó el partido, dando así la sorpresa. Munster demostró que su cambio de juego y de mentalidad rugbística ya está aquí, y Leinster no debe relajarse ya que los rojos no tienen pinta de hacerlo.

Lo que sabemos seguro es que en las concentraciones de la selección irlandesa, los jugadores de Munster son los que se podrán “cachondear” de sus compañeros hasta primavera. Ya estamos listos para ver el próximo Leinster – Munster!!!!

Salud y rugby