Lesiones más frecuentes en el ámbito deportivo (Parte II)

Aquí tenemos el segundo artículo referente a lesiones más frecuentes dentro del ámbito deportivo. Como ya explicamos en el anterior artículo (Lesiones más frecuentes en el ámbito deportivo (Parte I)), las podríamos dividir en 2 familias. Asimismo, las lesiones patológicas las dividiremos en subsecciones, dependiendo del tejido afectado:

  • Las no patológicas (tratadas en el artículo anterior)
  • Las patológicas:
    • Lesiones musculares (en este artículo)
      • Patología aguda
      • Patología crónica
    • Lesiones tendinosas
      • Patología aguda
      • Patología crónica
  • Lesiones ligamentosas

Lesiones musculares

Las lesiones musculares están entre las lesiones deportivas más comunes (BrukneryKhan 2011), Normalmente relacionadas con la práctica de deportes donde se dan acciones musculares de gran velocidad (explosivas). Los músculos más afectados son biarticulares: bíceps femoral, recto anterior (cuádriceps) y gastrognemios. Y la localización habitual de la lesión es en la UMT (unión músculo-tendinosa).

Antes de empezar a tratar los diferentes grados de lesión muscular, tenemos que entender la cronología del proceso de “curación biológica” o de regeneración por el que pasan los elementos contráctiles y el tejido conjuntivo lesionado:

  1. Fase de inflamación: (hemorragia) El cuerpo necesita establecer un puente conjuntivo provisional y reabsorber las sustancias de desecho.
  2. Fase de cicatrización: (proliferación celular) Necesidad de la neo-formación de tejido para regenerar las fibras lesionadas.
  3. Fase de maduración: (resolución) Necesidad de generar los estímulos adecuados para redireccionar las fibras y reforzar el tejido cicatrizal, devolviéndole sus características funcionales.

Es importantísimo para una correcta y rápida recuperación respetar las 3 fases.

Las contusiones musculares

Es una lesión extremadamente común, especialmente en los deportes donde hay contacto. Su localización más frecuente es en el cuádriceps. Su tratamiento incluye técnicas para minimizar la hemorragia y la tumefacción, y reabsorber el coágulo sanguíneo. Es muy importante valorar posibles complicaciones vasculares y neurológicas.

Las podríamos clasificar en:

  • Leves: Molestias locales. movilidad deportiva y funcional preservada.
  • Moderadas: Masa muscular dolorosa y cierto grado de tumefacción. Movilidad funcional afectada.
  • Graves: Dolor y tumefacción. Amplitud de movimiento restringido y funcionalidad afectada.

contusion muscularEl pronóstico aproximado para la recuperación varia de unos 3 días hasta unos 14.
La primera fase de la recuperación la centraríamos en reabsorber el hematoma y normalizar la función de la estructura.

El tratamiento para esta lesión lo basaríamos en:

  1. Dr.PRICES, importantísimo y desde el momento de la lesión (reposo, hielo, compresión, elevación) (tratado en el siguiente articulo), para evitar una mayor afectación, massoterapia (masaje), movilidad asistida/activa y electro-estimulación muscular.
  2. Estiramientos (intensidad y velocidad progresivas, respetando la duración y el tiempo de reposo).
  3. Reforzar la musculatura (siguiendo la progresión de isométricos-concéntricos-excéntricos, intensidad, velocidad y amplitud también en aumento hasta llegar al movimiento deportivo)

 

Lesiones más frecuentes en el ámbito deportivo (Parte l)

febrero 7, 2013 – Salud – no comments

Dentro de las lesiones o alteraciones provocadas por el ejercicio físico o gesto deportivo, diferenciaríamos 2 tipos:

  • Las no patológicas. (tratadas en este articulo)
  • Las patológicas. (en los siguientes artículos)

Dentro de las alteraciones no patológicas encontramos:

El Espasmo muscular:
Sabemos que el espasmo muscular son contracciones musculares involuntarias y dolorosas que ocurren de repente, debilitando temporalmente el músculo afectado.

Conocidas como “exercice associated muscle cramps ( EAMC-Schwellnus)”, se presentan sobre todo en deportes cíclicos y de larga duración (elevada prevalencia: 78% triatlón, 60% ciclismo, 39% maratón…) y una de las localizaciones más frecuentes es a nivel de los gastrocnemios (los comúnmente conocidos como gemelos).

Encontramos un factor de riesgo más elevado en deportistas con antecedentes, durante la actividad física de intensa o de larga duración, está relacionada su aparición con la fatiga muscular.(ver más adelante). (Schwellnus et al, 2008).
Entre sus posibles causas encontramos, primeramente, la alteración en el control neuromuscular (fatiga). Y otras hipótesis tales como: un desequilibrio metabólico, deshidratación, alteración de la concentración de electrolitos, condiciones ambientales extremas (Schwellnus et al, 1997, 2008)

Tratamiento:
Aplicación inmediata de estiramiento muscular pasivo ( y también activo a través de la contracción de la musculatura antagonista) , reposo deportivo, y técnicas de massoterapia.
Prevención:
Reducir el riesgo de sufrir fatiga muscular prematura.

El Dolor muscular de aparición rápida:
Es provocado por una acumulación de catabólicos propios del mecanismo anaeróbico (lactato, co2), asociados a actividades de elevada intensidad y corta duración, tales como los sprints, placajes, saltos…

Tratamiento:
· intensidad física por debajo del umbral anaeróbico, aplicación de crioterapia, técnicas de massoterapia y estiramientos musculares.
· Importante realizar el diagnóstico diferencial (lesiones musculares, DOMS) .(ver más adelante)

La fatiga muscular:
Es la incapacidad para mantener las capacidades de fuerza y/o potencia muscular, entender que se trata de un concepto de proceso, no de un instante. (De Luca , 1997)
Las principales alteraciones provocadas por la fatiga serían: la alteración en el orden de reclutamiento de las unidades motoras y en la frecuencia de estimulo, así como la propagación de los estímulos e impulsos nerviosos a través de la membrana muscular.
El cuerpo responde a la fatiga muscular, variando la frecuencia de estímulo, mejorando el reclutamiento de las unidades motoras y estimulando la co-activación muscular.

Tratamiento:
En sí la fatiga no debería detener la actividad física, si esta está bien programada y estructurada, seguro que tendrá periodos donde se llegue a fatiga muscular, para que el cuerpo “sobrecompense” y consiga las mejoras en el rendimiento pertinente. Se debería detener la actividad, si viene acompañada por espasmos musculares.

DMAT (dolor muscular de aparición tardía, “las agujetas”) :
No entraremos a definir cuál es la etiología del DMAT pero sí que daremos algunas nociones: las evidencias científicas apuntan que se trata de microlesiones y al estado inflamatorio consecuente. Por ejemplo, la ejecución de un ejercicio desacostumbrado (Armstrong, 1984), puede provocar su aparición, y el dolor estará localizado principalmente en la UTM (la zona de unión musculo-tendinosa) ya que encontramos gran concentración de tejido conectivo.
Generalmente este dolor suele aparecer después de la 1ª o 2ª sesión de un nuevo programa de entrenamiento físico, o cada vez que se inicia un nuevo/ o no acostumbrado ejercicio. (Byrnes et al, 1986)

Clínica:
Encontramos la musculatura hipertónica, leve tumefacción y dolorosa, presenta una disminución importante de la capacidad para crear tensión.
El dolor muscular con una expresión máxima a las 48h, que puede manifestarte des de las 24h hasta los 7 días después de la aparición.

Tratamiento:
Nos encontramos delante de un gran debate ya que para muchos de los tratamientos ampliamente utilizados no encontramos evidencia científica, y para otros encontramos evidencias que se contradicen.

  • Estiramientos musculares, massoterapia. (Chleboun et al, 1995). En el mismo artículo se nos hace referencia al riesgo de ponerse en manos de un no profesional, ya que se pueden agravar los síntomas.
  • Crioterapia. (Goodall, et al 2008) Solo se evidencia la mejora en el post ejercicio…a las 24h ya se igualan los resultados con el grupo control.
  • Analgésicos para disminuir el dolor, evidencias con AINES. (Declan AJ, 2003) Especialmente con Ibuprofeno. (Donelly et al, 1990; Hasson et al, 1993) Y un efecto nulo de la aspirina (Francis et al, 1988)
  • Aumentar la irrigación y temperatura de la zona: con ejercicio moderado (disminuye el dolor y el tiempo de recuperación).

Prevención: En este aspecto sí que se ponen de acuerdo la mayoría de autores y también es utilizado como método de tratamiento.

    • Repetir el ejercicio que provoca el dolor (acciones excéntricas) para conseguir una adaptación específica (Armstrong, 1984; Cleary et al, 2002) con un aumento progresivo del esfuerzo durante la actividad física, cargas progresivas.

Autor:
David Cabrera