Entrevista a Pakito Usero

paquito-usero-vigo-rugbyFrancisco Usero Gárcena, conocido en el mundo del rugby como Pakito, es un jugador de rugby de 33 años de edad que juega en el Blusens Universidade de Vigo. Nacido en Santiago pero ferrolano de residencia y corazón, es un delantero polivalente que normalmente juega como tercera línea. Es uno de los jugadores más importantes del Vigo Rugby Club. Como jugador, es un portento físico, puro músculo y un placador nato. Cuando salta a un campo de rugby sólo piensa en hacer su trabajo para ayudar al equipo a conseguir sus resultados.

Pakito lleva toda la vida jugando a rugby: empezó a los 17 años en el Compostela Irish y después en el Marina Ferrol antes de pasar a las filas del Vigo Rugby Club, club en el que juega actualmente en División de Honor. No ha tenido lesiones graves en todos estos años que lleva jugando a rugby, lo más grave ha sido la fractura de la primera falange. Su mayor alegría en todos estos años de rugby es el ascenso con el Vigo a División de Honor después de ganarle la eliminatoria al C.R.C. Le hubiese encantado jugar con Richie McCaw. Además de jugar al rugby, trabaja en su estudio de entrenamiento personal y Pilates que se encuentra en Ferrol, el Enérgica.

Pakito, muchas gracias por dedicarnos cinco minutos de tu tiempo. Mucha suerte y fuerza para el futuro.
A continuación os dejamos la entrevista:

¿Qué te ha dado el rugby?
Supongo que aquí la respuesta es típica de todos los jugadores. Me ha dado muchas cosas, desde un deporte, dedicarle el mayor tiempo del que dispongo, sobre todo los mejores amigos que tengo son jugadores de rugby, poder ir a cualquier sitio y compartir momentos con otros jugadores y de verdad que el rugby es una parte muy importante en mi vida.

¿Cuál ha sido la mayor alegría que te ha dado el rugby? ¿Y la mayor tristeza?
La mayor alegría la tengo clara, es el día que ascendemos a División de Honor, esa alegría colectiva tan grande reflejada en las caras y los sentimientos de los jugadores, cuerpo técnico, veteranos y aficionados la verdad es que no se nos va a olvidar nunca. La tristeza…hay pocas… igual el día que te lesionas, ya te digo, la vez que me lesioné seguí jugando, pensé que era un esguince, pocas tristezas.

¿Qué es lo más y menos te gusta del rugby?

Lo que más es el sentimiento de pertinencia a un grupo, estar rodeado de tus amigos y creo que también todos los que jugamos nos corre un poquito por las venas y somos monotemáticos, si estamos unos jugadores con gente que no juega nos hacemos aburridos porque sólo hablamos de lo mismo, lo que más me gusta es la pasión con la que todos los que jugamos lo sentimos.

Lo que menos yo creo que no hay nada que no me guste del rugby, me gusta todo.

¿Eres consciente de que le rugby es un deporte minoritario en España?
Si, sumamente consciente.

¿Por qué crees que el rugby sigue anclado?
Que se ha anclado es relativo, yo creo que lo que estábamos comentando hace un momento, el rugby para está en una etapa de evolución, cada vez hay más escuelas, más fichas federativas pero lo de estar anclado un poquito igual os referís a nivel profesional o a nivel de selección, la respuesta es clara, somos una selección prácticamente amateur con jugadores que juegan en terceras divisiones de Francia y competir a nivel internacional contra selecciones profesionales, pues requiere que tu también lo seas, simplemente eso. En el momento que este deporte sea profesional como lo es en otros países pues se competirá al mismo nivel.

¿Cómo ves el futuro del rugby en España?
Yo creo que en el futuro seguramente vaya mejor. Lo que decíamos hace un momento, cada vez hay más escuelas de rugby, los clubes están potenciando las categorías inferiores y el futuro pasa por ahí, por la gente que empieza. Nosotros está claro que ya casi casi ni el presente.

¿Qué opinas de la poca implicación de la prensa con el rugby?
Yo creo que esto es un poquito la ley de la oferta y de la demanda. Igual no hay mucha demanda y la oferta que les damos no es muy buena, habrá que mejorar y realizar un deporte amistoso para que la gente que venga se enganche y yo creo que es poco a poco. A veces es dar un pequeño salto como nosotros, de nunca haber televisado un partido en la televisión de Galicia o una pequeña reseña cuando jugábamos en nacional en los diarios locales a tener ahora una pagina fija después de un partido, con entrevistas, seguimiento cercanos, nos condena a los jugadores, buenos artículos, tanto en el Faro de Vigo como en el Atlántico nos siguen bastante, también la Voz de Galicia, pero sobretodo los dos locales. Eso también a nivel de patrocinio y sponsors los jugadores y el club lo agradecen bastante, que se fijen en ti, que te llamen, que te pregunten, pues te hace sentir un poquito importante y a todo el mundo le llena un poquito el ego y eso está bien.

En una comunidad autónoma con poca tradición rugbística como Galicia, ¿cómo llegaste tu a este deporte?
Como todos, por casualidad, estaba interno en un colegio en Santiago y un compañero que era hijo de inmigrantes ingleses pues me convenció un día, Fran vente a probar, seguro que a ti se te da bien, que corres mucho, eres muy bruto y seguro que te gusta. Fui un poco reticente a la hora de ir a entrenar ya que tenía 17 años e íbamos a un equipo senior, con chicos que yo los veía enormes, me decía: a mi cualquier chico de estos me da un golpe y me mata, pero el golpe me lo llevé, no me mató y me gustó. Fue el primer día notar que ese deporte se había echo para mi.

Hoy el Vigo Rugby es un club asentado en todos los niveles, con un fuerte sponsor, el equipo Sénior en División de Honor, una escuela numerosa, equipos en todas las categorías… ¿pero cómo era el club cuando llegaste a él en el año 2000?
El club era modesto, con su equipo juvenil, no tenía escuela, estaba a duras penas sacando gente para llegar a jugar con chicos que subían de juveniles y algún veterano. Lo que si tenía era un equipo bastante fuerte y con una implicación grande. Entrenaba tres veces a la semana y nadie faltaba a entrenar, era uno de los equipos punteros de Galicia y poco a poco fuimos creciendo todos.

Durante esos años, ¿cuáles eran tus expectativas con el rugby?, ¿dónde creías que ibas a llegar?
Mis expectativas son las que se han cumplido, ir subiendo y poder jugar algún día en División de Honor y decir hasta aquí hemos llegado, hemos dado el nivel y así fue. Poco a poco, en mi caso desde Nacional a División de Honor B y por último salto a División de Honor. Es: implicación, entrenamiento y ganas.

¿Qué te llevó a dejar el rugby en 2008?
El club parecía que estaba en un momento que se había consolidado en División de Honor B pero tampoco tenía aspiraciones de más y sobre todo a nivel profesional, trabajaba en un gimnasio de monitor de musculación y tampoco tenía trazas de que el trabajo fuera a más y la saturación en el trabajo y en el rugby. Volví a casa a intentar preparar unas oposiciones que después no salieron y cambiar un poquito la forma de vida.

¿Qué te llevó a retomar el rugby un año después de haberlo dejado?
La llegada de David y Norm, es una oportunidad única aquí en España que te entrené un All Black. En principio, Norm iba a ser nuestro entrenador y a la vez compañero, iba a venir a jugar y alguien que le guste mucho el rugby esa oportunidad no la puedes perder. Siempre se lo comparo a todo el mundo: es como si un jugador de alto nivel de la NBA viene a entrenar a un equipo de baloncesto local, si te gusta el baloncesto tienes que ir y en nuestro caso es lo mismo.

¿Qué se te pasó por la cabeza cuando te dijeron que un All Black iba a jugar con vosotros?
La verdad, era un momento que casi no nos lo creíamos, ¿qué viene hacer un All Black al infrarugby? ¿Y a compartir el rugby con nosotros? y la verdad lo que decimos todos: sería un gran orgullo poder jugar con alguien de tanto nivel.

Cuál crees que fue la receta de Monreal y Maxwell para hacer el gran cambio del primer año y conseguir el ascenso?
Lo que siempre nos han recalcado, tanto David como Normand es jugar el uno por el otro, el espíritu de equipo y así nos fue, fuimos creciendo poco a poco, la segunda vuelta el equipo estaba mucho más conjuntado y sacamos los mejores resultados, es el grupo, su fortaleza por encima de las individualidades. Tuvimos la gran fortuna de coincidir con tres grandes jugadores que hicieron subir mucho el nivel del equipo. Llegó Carlos Blanco, hijo de un gallego y de una maorí, el zaguero Ricky y al final de temporada llegó Baba. Con todo eso y lo que había en casa se hizo un muy buen equipo.

Hablando del ascenso, explícanos un poco cómo lo viviste tú y el equipo.
El ascenso fue durísimo, dos partidos super igualados. En el primero ganamos por diferencia de un ensayo y en el segundo empatamos en Madrid y pasándolo francamente mal al final. En el primero partido había la diferencia de exactamente 6 puntos y empate en el segundo. Sobretodo los últimos 5 minutos defendiendo en 22 propio y con mucho corazón y poniendo las fuerzas que ya no nos quedaban. Viví una explosión de alegría muy grande, simplemente pensándolo hasta te emocionas, casi es uno de los días más felices de mi vida.

¿Qué fue lo más duro en la adaptación a División de Honor?
Esto del rugby es cuestión de ritmo. Si tu juegas en regional aunque estés muy bien físicamente, los partidos tienen un ritmo, asciendes a Nacional, los partidos tienen un ritmo superior y así va pasando de División de Honor B a División de Honor. Lo que noté fue el ritmo del juego, ibas un poquito asfixiado a los sitios y que había que ponerse un poquito más. El ritmo lo vas cogiendo a medida que vas jugando la competición y lo vas adquiriendo. Por mucho que entrenes el físico, sino juegas, el ritmo de juego no lo consigues.

Se te empieza a conocer por ser el representante del grupo de las Highlands dentro del equipo, ¿podrías explicar a nuestros lectores en qué consiste y qué os implica?
Somos actualmente cuatro jugadores que venimos del norte, David, Carlos, ahora está viniendo Chester y yo. Ellos viven en Coruña, yo vivo en Ferrol. Yo realizo un viaje hasta Coruña y allí seguimos con el tres del norte. Carlos es el conductor, el que más kilómetros realiza al volante y el más sacrificado. Lo que le comentamos a todo el mundo, el viaje es duro, son muchos kilómetros pero se llevan bastante bien. Siempre vamos hablando, comentando pues como fue el día y se lleva bastante bien. Siempre hemos sido en torno a tres o cuatro jugadores. El primer año éramos Carlos, Juanqui y yo. Juanqui por motivos de estudios y de trabajo no pudo seguir jugando en División de Honor y ahora esta jugando en el CRAT en Coruña, en el año del ascenso se unió al tren David Redondo. A David le gusta mucho hablar, igual que a mi, y ameniza mucho el viaje y ahora con Chester, es de Lugo, siempre ha estado ligado al club y ahora está por motivos laborales en Coruña y estamos bajando los cuatro y es un viaje duro pero como la compañía es buena se lleva bien.

Después de conseguir la permanencia en División de Honor, por segundo año consecutivo, ¿Cuál es el futuro que tu le ves al equipo a medio plazo, de aquí a unos años? Quizás con una marcha de David en los próximos años….
El futuro lo veo bastante positivo. La media de edad ha bajado muchísimo, hay muchos jugadores jóvenes. Es lo que estábamos comentando en preguntas anteriores, que ya tienen el ritmo competitivo de División de Honor y lo que van hacer año tras año es crecer, a nivel de rugby, físico y grupal. Es decir que el futuro en ese aspecto es bueno. Siempre tenemos que aspirar un poquito más y un club que tendría que pelear por meterse en play-off y después porque no, pelear por cosas mayores. No nos tenemos que confirmar con estar, sino estar y competir y dar pasos hacía delante, como el rugby, que es un deporte donde tenemos que avanzar. El equipo y el club tienen que avanzar siempre.

Entre tú y yo, ¿te ves campeón de liga? ¿Y el club?
Yo no, el club sí. Dentro de un par de años. Yo no, porque este, seguramente, sea mi último año en Vigo.

Hace pocos meses debutaste con la selección española con 33 años, ¿qué pensaste cuando te comunicaron al convocatoria?
¿Qué pensé? Pues que me había tocado la lotería, como dice el Rey: me llena de orgullo y satisfacción. Fue un día muy emotivo. Antes hablamos del día más feliz, fue un sentimiento colectivo y una alegría muy grande pero, está fue a nivel personal una alegría enorme. A lo que aspiramos a nivel de equipo es algo más y a nivel personal jugar con la selección es lo máximo que podemos aspirar, jugar con al selección nacional.

¿Qué sentiste cuando saltaste al campo?
La verdad no sentí nada especial, pensé que iba a ser…pero estaba concentrado en lo que soy capaz de hacer, tenía 20 minutos para demostrar que si tenía cabida del grupo y a trabajar todo lo que pude. Fue una experiencia muy grata pero no dejó de ser un partido de rugby más, tal vez el más importante pero otro más.

Para finalizar, ¿cómo ves el futuro del rugby en Vigo y en Galicia, después de la fuerte repercusión que ha conseguido el Vigo Rugby para nuestro deporte?
Creo que el futuro en Galicia es bueno. Estábamos comentando que cada vez hay más escuelas, más niños jugando al rugby, por ahí pasa el futuro. Por los niños y su evolución como jugadores y que sean los que nos ayuden a dar los pasos hacía delante. Los niños se van convirtiendo en hombres, se van convirtiendo en jugadores y son los que van hacer que el rugby en Galicia vaya a más.

¿Cuándo se deja de ser un jugador de rugby?
Yo creo que nunca se deja de ser un jugador de rugby. Igual dejas de jugar, pero el gusano va por dentro y después serás entrenador, o colaborador en el club, pero lo que nos gusta a todos de verdad es jugar y alargarlo lo máximo posible.

Blogderugby.com quiere pedirte una última cosa… No dejes de jugar al rugby, déjanos disfrutar de tu juego unos años más: ¡¡¡Pakito quédate!!!

Salud y rugby