El Rugby, un deporte para todos

Un equipo de rugby es un grupo de personas de una variedad inimaginable, en el que cualquiera puede estar y nadie se siente fuera de sitio o aislado: gordos, delgados, altos, bajos, rápidos, lentos, negros, blancos, etc. todos pueden jugar a rugby, nunca se excluye a nadie, es decir, todos son aceptados tal y como son y nunca se les pide que cambien.

El rugby no hace distinción entre personas

El rugby no hace distinción entre personas

Este deporte se diferencia de los demás en la necesaria unión como equipo, como grupo y que todos funcionen como una sola persona, como un solo ser, como una única fuerza; por lo tanto, es absolutamente necesario que exista la amistad. Dentro de un equipo de rugby somos todos amigos, compañeros, hermanos, una familia con la que compartimos la alegría de practicar un deporte tan precioso como éste, los problemas que pueden surgir, el duro físico de pretemporada, el frío y el calor de los entrenamientos, la felicidad cuando el equipo gana, la amargura de perder, los terceros tiempos, las fiestas de los fines de semana de después del partido.

En el rugby ningún jugador del equipo es superior a otro, de este modo se siente el lazo de unión que se da con la amistad y hace que partido tras partido luchamos todos juntos por conseguir unos mismos objetivos, la victoria, disfrutar del deporte, pasarlo bien jugando el partido, etc. Un equipo fuerte y que juegue bien se crea a partir de la amistad, pero ésta debe ser sincera, a estos equipos son los más difíciles de ganar ya que hay dos equipos dentro del terreno de juego, uno es de quince personas mientras que el otro parece que tenga treinta jugadores.

En el rugby es absolutamente necesaria, y debe existir en todo equipo, una confianza mutua en todos los miembros y jugadores. Es imposible jugar al rugby con un compañero en el que no confías y que crees que no estará allí cuando lo necesites. También es muy importante el respeto, pero ante todo para estar en un equipo de rugby tienes que respetarte a ti mismo; cuando lo hayas hecho podrás formar parte de algo tan maravilloso como jugar al rugby y poder disfrutar de todas aquellas cosas tan bonitas que te da este deporte. No nos podemos olvidar del compromiso, esta palabra es muy importante dentro de este deporte ya que sin ello no es posible lograr ninguno de los objetivos marcados al inicio de cada temporada.

Un equipo de rugby necesita:

• Actitud.

• Ganas de mejorar.

• Ganas de no dejar de aprender cosas nuevas.

• Nunca puede perder esa diversión mágica que tiene jugar un partido, sobre todo tu primer partido.

• Nunca puede olvidar los valores del rugby.

• Debe tener motivación, capacidad que hace que nos movamos y que consigamos los objetivos marcados.

Cada jugador debe saber sus propias limitaciones y debe saber cómo actuar en consecuencia. Todos los grupos tienen limitaciones pero todas ellas se pueden superar, se pueden luchar para romper estas barreras que nos impiden realizar ciertas acciones. La palabra humildad es absolutamente necesaria dentro de la cabeza de un jugador de rugby y si algún jugador lo olvida que mire los postes, éstos forman una “H” y nos lo recuerdan siempre que los miramos.

En el rugby nunca se bajan los brazos, no puedes renunciar y debe mantenerte siempre al 100% dentro del campo y no perder la confianza en ti mismo para poder superar los problemas que esté teniendo el equipo en esa fase de partido.

El rugby es un deporte bonito, atractivo, que engancha, que enamora, todo esto no sería posible sin el espíritu del mismo. Este deporte te forma, te da nuevas lecciones sobre la vida y te da muchas oportunidades. Te forma como persona, como jugador, te hace sacar todo tu carácter y personalidad, te hace abrir los ojos en ciertas cosas que antes de jugar no las podías ver. El rugby es una forma de vida, el rugby es amor por un deporte, el rugby es vivir la vida al 100%, el rugby es todo, para todos los jugadores y ex jugadores, el rugby es VIDA.