El mejor centro de la historia

el-mejor-centro-de-la-historiaAunque pueda pasar desapercibida al estar al lado de los integrantes de la bisagra, la posición de centro es una de las más talentosas del rugby, y de hecho son los centros talentosos los que más hacen disfrutar a los aficionados. En palabras del mítico Jo Maso, “el centro es un transmisor de felicidad que da aire y vida a la pelota. Mi felicidad radicaba en desbordar y crear espacios para el segundo centro o amagar una cruz y abrir hueco al ala. [Los centros] siempre debemos tener un espíritu de creatividad: un buen centro debe abandonar el campo con dolor de cabeza por lo que piensa, no con el cuerpo dolorido por los golpes”.

Esta semana, dentro de la iniciativa para elegir el mejor XV de la Historia -el XV de Blogderugby- os proponemos que votéis por los que según vosotros son o han sido los mejores Centros de la historia del rugby.

Recordad que vuestra votación nos la podéis hacer llegar por los comentarios de la noticia, por Facebook, por email o por twitter; como vosotros prefiráis, y que cuando el XV de Blogderugby esté acabado, sortearemos una camiseta entre todos los votantes. También están abiertas las votaciones para elegir a  los pilaresal talonadorlos Segunda Líneaslos flankersel Número Ochoel Medio Melé y el apertura. ¡Animaos a votar!

Desde Blogderugby os ayudamos en la búsqueda, y os proponemos una serie de nombres de las últimas décadas. Como ya sabéis, esta lista no es cerrada, y esperamos vuestras propuestas, comentarios o críticas. Estas son nuestras recomendaciones:

1. Philippe Sella (Francia)
philippe-sellaTodo un mito del rugby, y junto con Serge Blanco el principal representante del French Flair desarrollado por la Generación de Oro del rugby francés. Sella fue el centro total, sabía hacer de todo y todo lo hacía bien, con un cerebro privilegiado para leer y entender el rugby. Era la pura imagen del talento en un campo.

Con el XV de Francia, jugó la friolera de 111 partidos entre 1982 y 1995, record tanto del equipo como del mundo en su época. En los 13 años en la élite rugbística mundial consiguió con el equipo francés un total de 125 puntos, y es de los pocos jugadores de la historia que consiguió al menos un ensayo en cada uno de los partidos de un V Naciones.

Su palmarés también es impresionante: ganó de dos Campeonatos de Francia con el SU Agen, su club de toda la vida, y fue finalista en otras tres ocasiones. Con el XV de Francia ganó seis V Naciones (uno de ellos con Gran Slam) y participó en tres Copas del Mundo, llegando a la final en la edición de 1987 y consiguiendo el tercer puesto en la de 1995.

2. Danie Gerber (Sudáfrica)
danie-gerber-rugbyUn grandísimo rugbier en un tiempo y un lugar equivocados. Gerber está considerado como uno de los 10 mejores jugadores de todos los tiempos, sin embargo sólo pudo jugar un total de 24 partidos con la camiseta de los Springboks en sus 12 años como internacional debido al boicot impuesto a su país durante los últimos años del Apartheid. Y es por ello por lo que los amantes del rugby no sudafricanos conocemos tan poco de este grandísimo jugador, desgraciadamente.

Gerber fue uno de esos centros excepcionales que se imponían con su juego a sus pares del equipo rival: jugador rápido, fuerte, con increíble capacidad para desbordar defensas y toda una máquina de conseguir ensayos, como si estuviese programado para traspasar la línea de marca rival. Y aunque poco pudimos disfrutar de él, nos dejó varios ensayos para poder intuir todo su potencial

3. Brian O’Driscoll (Irlanda)
brian-o-driscollLeyenda viva del rugby irlandés y mundial, O’Driscoll abandona este año los terrenos de juego tras 16 años al máximo nivel, tras haber jugado 132 partidos con el XV del Trébol en los que anotó 230 puntos y consiguió el récord de ensayos de este equipo, superando a Malcolm O’Kelly.

BOD es un jugador de rugby excepcional, que además de destacar por romper las defensas rivales, deslumbró a todos los aficionados del mundo con su poderoso y certero placaje. Con el equipo de Irlanda ganó el Torneo 6 Naciones del año 2009 (victoria con Gran Slam incluido) y la edición de 2014, siendo O’Driscoll el máximo anotador de la historia de este torneo. Además, BOD participó en nada menos que cuatro giras con los British & Irish Lions, siendo capitán de la edición de 2005.

4. Jeremy Guscott (Inglaterra)
jeremy--guscottOtro de los centros más talentosos de todos los tiempos; ver jugar a Guscott era toda una delicia para los sentidos. Aunque no era de los centros más robustos de su época, tenía una carrera fluida y plástica, así como un don innato para esquivar rivales, combinar con sus compañeros, desbordar a las defensas rivales y conseguir ensayos, recibiendo el apelativo de “Príncipe de los Centros”. Y eso que tuvo que aguantar la “maldición” de jugar en un equipo inglés donde los excesos de protagonismo de su apertura con el pie (Rob Andrew) y de su primer centro entrando a romper (Will Carling), le privaron de preciosos balones para conseguir más ensayos.

Aún así, Guscott disputó un total de 65 partidos con el XV de la Rosa, consiguiendo un total de 143 puntos y conquistando hasta en 4 ocasiones el Torneo V Naciones, tres de ellas con Gran Slam. Además, formó parte del equipo inglés que finalizó segundo en la edición de la Copa del Mundo de 1991 y del equipo que logró la cuarta plaza en la edición de 1994.

5. Tim Horan (Australia)
tim-horanForma parte del reducido grupo de jugadores que en la historia del rugby han conseguido ganar dos Copas del Mundo, junto con otras leyendas como Os Du Rant o John Eales. Esta leyenda australiana aterrorizó las defensas contrarias durante toda la década de los 90 gracias a su contundencia a la hora de entrar en las defensas contrarias y su efectividad en defensa. Con los Wallabies llegó a jugar un total de 80 partidos, consiguiendo 140 puntos. En este equipo formó pareja con otro de los grandes centros de la historia de Australia, el espectacular Jason Little, durante toda la década de los 90 (de hecho, empezaron a jugar juntos en la escuela).

Además de por su juego, Horan es un ejemplo de superación de las dificultades: en 1994 sufrió una terrible lesión de rodilla que le hizo pensar en abandonar los terrenos de juego para siempre, pero con esfuerzo, trabajo y perseverancia consiguió recuperarse y conseguir ganar la Copa del Mundo de 1999.

6. Mike Gibson
mike-gibsonUno de los jugadores más versátiles de la historia, que defendió la camiseta del XV del Trébol en cuatro posiciones diferentes, pero fue en la posición de centro donde más destacó.

Durante los 15 años que duró su carrera como internacional (1964-1979), llegó a acumular 69 caps con el equipo de Irlanda, en una época en que se jugaban muchos menos partidos que hoy en día. Tanto es así, que Gibson ostentó el record mundial de internacionalidades durante muchos años, y el de la selección irlandesa durante casi 3 décadas, hasta que fue sobrepasado por Malcolm O’Kelly (ver El mejor Segunda de la Historia).

En la misma línea, Gibson participó en nada menos que 4 giras con el equipo de los British & Irish Lions, coincidiendo además con ser las más exitosas: 1968, 1971, 1974 y 1977. En la gira de 1971 se convirtió en ser el primer jugador sustituido en un partido internacional, al entrar en el campo reemplazando a su compañero galés Barry John.

7. André y Guy Boniface (Francia)
Andre-y-guy-bonifaceLos revolucionarios, los virtuosos, o simplemente Los Boni. En palabras de su compañero Bernadet, “El mejor de los dos Boni es aquel que no tiene el balón”. Durante los años 60, los hermanos Boniface, como centros del equipo francés de Mont-de-Marsan, crearon un nuevo estilo de juego nunca antes visto, virtuoso para el jugador y entretenido para el espectador, que ha perdurado en el tiempo con el precioso nombre de “Rugby Champagne”.

Sería injusto señalar uno de los dos hermanos sobre el otro. André, el mayor, fue el que más rugby ofreció: debutó con el XV del Gallo en 1954, y ese mismo año formó parte del equipo francés que derrotó por primera vez a Nueva Zelanda, mientras que su hermano Guy debutó con la Tricolor bastantes años después, en 1960. Juntos formaban una pareja de centros letal, con la que consiguieron el Campeonato de Francia para Mont-de-Marsan en 1963, pero su historia en la selección es trágica (sólo 16 partidos juntos de los 82 jugados que suman entre los dos), con un infausto final en 1966 (ver Cuando el rugby se hizo arte). Pero la verdadera tragedia aconteció un año después, cuando el coche del pequeño de los Boni se salía de la carretera el 31 de diciembre de 1967. Ese día murió la primera etapa del Rugby Champagne, pero nació un mito que perdura hasta nuestros días.

Como siempre, muchos otros se quedan en el tintero, como los neozelandeses Tana Umaga, Frank Bunce, Bruce Robertson o Joe Stanley, los ingleses Will Carling, Simon Halliday o Will Greenwood, los franceses Denis Charvet, Jo Maso o Didier Codorniou, los galeses Jamie Roberts, Gwyn Nicholls, Scott Gibbs o John Dawes, o el australiano Jason Little, entre muchos otros. En vuestras manos queda proponer nuevos nombres o defender los propuestos. ¡Esperamos vuestro voto!