El mejor apertura de la historia

mejor-apretura-historiaAunque suelen ser el blanco de las bromas de sus compañeros por su papel de “bedettes” del equipo, el papel del Apertura es clave en cualquier encuentro, y todos sabemos que las burlas las hacemos por pura envidia. Ellos son los jugadores más completos de cualquier equipo: deben tener agilidad y rápida carrera, un preciso pase, un placaje contundente, una visión de juego excelsa y un pie sublime, que consiga colocar balones donde ni el jugador más fuerte podría poner, manteniendo a su equipo en el partido a base de puntos. Y aunque se suela decir que los Tres Cuartos ganan los partidos y las delanteras los campeonatos, es verdad que sólo el medio apertura es el jugador capaz de decantar él solito la balanza hacia la victoria.

Esta semana, dentro de la iniciativa para elegir el mejor XV de la Historia –el XV de Blogderugby– os proponemos que votéis por los que según vosotros son o han sido los mejores Medio Aperturas de la historia del rugby.

Recordad que vuestra votación nos la podéis hacer llegar por los comentarios de la noticia, por Facebook, por email o por twitter; como vosotros prefiráis, y que cuando el XV de Blogderugby esté acabado, sortearemos una camiseta entre todos los votantes. También están abiertas las votaciones para elegir a  los pilaresal talonadorlos Segunda Líneaslos flankersel Número Ocho y el Medio Melé. ¡Animaos a votar!

Desde Blogderugby os ayudamos en la búsqueda, y os proponemos una serie de nombres de las últimas décadas. Como ya sabéis, esta lista no es cerrada, y esperamos vuestras propuestas, comentarios o críticas. Estas son nuestras recomendaciones:

1. Barry John (País de Gales)
barry-john-rugbyComenzamos esta lista por aquel “Dios está en el equipo de los Lions, juega de medio apertura” (ver La década de los Dragones: la Orquesta Roja). Barry John fue el primer “jugador estrella” de la historia del rugby, puro talento, capaz de echarse el equipo a sus espaldas y llevarlo a la victoria. Junto a su pareja en la bisagra tanto del Cardiff RFC como con el XV de Gales, el mítico medio melé Gareth Edwards, desarrollaron el que aún hoy es recordado como el rugby más virtuoso de toda la historia de este deporte.

Defendió la camiseta del País de Gales entre los años 1966 y 1972, retirándose del rugby antes de tiempo con tan solo 28 años al estar abrumado por la fama que le perseguía, y buscando a partir de entonces llevar una vida sencilla como profesor de educación física en un colegio del rural galés. Con el equipo del País de Gales jugó un total de 25 partidos y consiguió 90 puntos, ganando cuatro V Naciones (uno de ellos con Gran Slam). Además, lideró a los British & Irish Lions en la gira de Sudáfrica en 1968 y en la de Nueva Zelanda en 1971, que es recordada como la más exitosa de la historia de los Lions.

2. Andrew Mehrtens (Nueva Zelanda)
andrew mehrtens rugbyCon 967 puntos a sus espaldas en 70 partidos con los All Blacks, Mehrtens es el jugador con más anotaciones de la historia del rugby neozelandés y el séptimo de todo el mundo.

Con una potente pierna, pero a la vez una puntería perfecta, en su primer partido como internacional ya apuntaba maneras, consiguiendo 28 puntos en la victoria de los All Blacks contra Canadá en 1995, año en el que conseguiría llegar a la final de la Copa del Mundo celebrada en Sudáfrica. En el año 2004 dejó el equipo neozelandés y sus equipos de toda la vida (Canterbury y Crusaders en Super Rugby) para emprender la aventura europea, jugando dos años en los Harlequins, un año en Toulon y otros dos en Racing Metro de París, acabando su carrera en el mítico Béziers.

3. Michael Lynagh (Australia)
michael-lynagh-rugbyLynagh fue una de las sensaciones del rugby de los 80. Con un pie superlativo, consiguió un total de 911 puntos en los 72 partidos que jugó con la camiseta de Australia, cifra récord a nivel mundial en su momento (superando a su coetáneo argentino Hugo Porta) y que hoy en día lo sitúa como el octavo máximo anotador de la historia del rugby. Por supuesto, es el máximo anotador de la historia de su selección con mucha diferencia con el segundo, y hasta que cedió el testigo en la responsabilidad de chutar a palos a su compañero Marty Roebuck, Linagh consiguió anotar en todos los partidos que disputó.

Debutó con el equipo de los Wallabies en 1984, participando en la gira perfecta que llevó al equipo australiano a hacerse con el “Gran Slam europeo” en 1984, y fue fijo del XV de Australia hasta 1995, proclamándose campeón del mundo en 1991 en la Copa del Mundo de Inglaterra.

4. Phil Bennett (País de Gales)
phil-bennett-rugbyFue uno de los jugadores más habilidosos de la historia del rugby. Encargado de sustituir a Barry John en la bisagra del XV de Gales, supo estar a la altura del mito que le precedía. Debutó en 1969 reemplazando en la posición de centro a un lesionado Gerald Davies, cambio que se convirtió en el primero de la historia del rugby. Durante sus primeros años ocupó las posiciones de centro y zaguero, y se convirtió en el 10 del equipo en 1972 tras la retirada de Barry John.

Entre 1969 y 1978, Bennett jugó un total de 29 partidos con el equipo del País de Gales, ganando siete V Naciones (tres de ellos con Gran Slam), y continuando así la leyenda de aquel equipo. Además, Bennett participó en las giras de los British & Irish Lions de 1974 de Sudáfrica (donde consiguió 103 puntos, incluyendo un espectacular golpe de castigo desde más de 50 metros) y en la de 1977 por Nueva Zelanda, donde fue el capitán. También lució la camiseta de los Barbarians en 20 ocasiones, participando en el mítico partido que enfrentó a este equipo con los All Blacks en 1973. De hecho, él empieza la jugada del que por muchos es considerado el mejor ensayo de la historia del rugby (ver La historia de los Barbarians).

5. Jonny Wilkinson
jonny-wilkinson-rugbyWilkinson es el ejemplo del buen rugbier: trabajador, perseverante, metódico, perfeccionista y humilde, muy humilde. Desde los inicios de su carrera destacó por tener un pie de oro a la hora de chutar a palos, pero realmente revolucionó el mundo del rugby con su poderío defensivo y su excelente placaje, creando un nuevo paradigma rugbístico donde los aperturas son una de las piezas clave en la defensa de cualquier equipo.

Wilko lleva 17 años en la élite del rugby mundial, primero defendiendo la camiseta de los Newcastle Falcons entre 1997 y 2009, y desde entonces liderando al equipo francés de Toulon, al que ha llevado a ganar la Copa de Europa en las ediciones de 2013 y 2014, así como el campeonato francés este mismo año. En su selección es una leyenda: con el XV de la Rosa jugó un total de 91 partidos entre 1998 y 2011, consiguiendo 1.179 puntos (cifra que lo sitúa como el segundo mayor anotador de todos los tiempos), ganando cuatro 6 Naciones (uno con Gran Slam) y liderando al equipo inglés en su victoria en la Copa del Mundo de Rugby de 2003 (ver Cuando Jonny cogió su fusil).

6. Hugo Porta
hugo-porta-rugbyLa virtud hecha rugby. En el campo Porta era un jugador total, de los pocos que la historia del rugby nos ha dado. Todas las facetas del juego del rugby las desarrollaba a la perfección, lo hacía todo bien: pateaba, jugaba, pasaba, placaba, tenía una gran visión del juego, era veloz, rompía como nadie las defensas rivales…

Durante su dilatada carrera como rugbier (1966-1990), Porta fue siempre fiel a unos colores -los del Banco Nación de Buenos Aires- con los que consiguió los Campeonatos de Argentina de 1986 y 1989. También se convirtió por méritos propios en el mejor jugador de la historia de los Pumas: jugó un total de 68 partidos con la selección de Argentina, consiguiendo un total de 530 puntos, récord mundial en el momento que se mantuvo durante años hasta ser superado por el australiano Michael Lynagh.

7. Naas Botha (Sudáfrica)
naas-botha-rugbyMiembro de la “Generación Perdida” del rugby sudafricano, Botha tenía una gran visión de juego y un don innato para dirigir a sus compañeros, además de haber sido uno de los pateadores más precisos de todos los tiempos con una patada perfecta con las dos piernas, características que lo convirtieron en una de las grandes leyendas del rugby de su país.

Al padecer el boicot que la comunidad internacional impuso a su país durante el final del Apartheid (ver Un equipo, un país: Homenaje a Nelson Mandela), sólo pudo disputar 28 partidos con los Springboks, en los que consiguió la friolera de 312 puntos, cifra que en su momento fue el récord de su país y que tardó muchos años en ser superada por Percy Montgomerie.

8. Mark Ella (Australia)
mark-ella-rugbyNo era muy rápido, no tenía una gran patada ni un placaje contundente, pero aportó al rugby una visión de juego única, que unida a un don innato para el pase lo convirtieron en uno de los aperturas más recordados de todos los tiempos. La imaginación de Ella a la hora de desplegar el juego de su equipo hizo del equipo de Australia la imagen del nuevo rugby de los 80, el inicio del rugby moderno que este equipo desplegó durante la primera mitad de la década marcó la tendencia rugbística mundial hasta la llegada del profesionalismo, más de una década después.

Y eso que la carrera rugbística de Ella fue muy corta: se retiró a los 25 años con tan solo 25 caps con los Wallabies, pero que valieron para que dejase su impronta en la historia del rugby. En palabras de David Campese, el considerado el mejor jugador australiano de todos los tiempos, “Ella fue el mejor jugador que nunca haya visto en un terreno de rugby”. Él era el líder y capitán de los Wallabies en la gira perfecta que realizaron por Europa en 1984, y donde anotó un ensayo en cada uno de los cuatro partidos disputados.

Como siempre, muchos otros se quedan en el tintero, como el francés Cristophe Lamaison, los neozelandeses Dan Carter y Grant Fox, los galeses Cliff Morgan, Jonathan Davies y Neil Jenkins, el irlandés Ollie Campbell, el inglés Rob Andrew o el escocés Jon Rutherford, entre muchos otros. En vuestras manos queda proponer nuevos nombres o defender los propuestos. ¡Esperamos vuestro voto!