Dos rugbiers de 22 años de diferencia

Esta historia es un pequeño recuerdo a dos personas que aman nuestro deporte por encima de todas las cosas.

Hoy os vamos a contar una historia que nos han contado en uno de tantos partidos de rugby que hemos ido a ver. Esta historia confirma esa relación tan especial que existe en el rugby entre generaciones diferentes. Todo empieza en el año 1981; el club argentino Belgrano Athletic Club estaba disputando un partido muy importante, ya que se jugaba la categoría. Este partido lo jugaban contra sus amigos Los Matreros. Esos dos partidos fueron duros, interminables, con mucha emoción, apasionados e interesantes.

Agustín Chiche Badano fue el jugador del partido, el ídolo del equipo, aun lesionándose durante el encuentro aguantó durante los 80 minutos que duró el encuentro. El club de la localidad de Virrey del Pino logró la permanencia después de jugar dos de los encuentros más difíciles de su existencia.

Chiche decidió retirarse del club y del rugby, pero antes recibió una pequeña carta de un joven de 12 años que le habían hecho llegar a partir de un amigo y en ella decía: “Chiche: Te escribo para felicitarte por las ganas que pusiste para que el Belgrano se salvara y se quedara en 1ª división. Me llamo Jorge Botas, ‘El Cordobés’ y juego de 3ª línea en 8ª división. He ido a ver los dos últimos partidos y, en mi opinión, fuiste el mejor jugador del encuentro en las dos oportunidades. Cuando sea mayor, me gustaría ser como tú. Jorge Botas”. A Chiche, al leer esa carta, le cayeron las lágrimas de emoción: la carta se movía como si de un terremoto se tratara, no entendía como un chico de 12 años podía escribir esas palabras a un simple jugador de rugby; y como él jugando a un deporte que amaba, podía haber llegado de esa modo a un joven con un corazón tan grande.

Agustin Chiche Badano

Recorte de prensa de un diario de la época

Esta historia nunca se ha interrumpido, estos dos jugadores de rugby siempre han estado unidos por un deporte que es mucho más que una simple actividad física. Hace un tiempo que el Cordobés Botas es jugador de primera división y Chiche Badano es uno de sus técnicos. Éstos viajaban juntos a jugar un partido con el Belgrano, el club que ambos amaban y que querían con tanta pasión. En ese viaje, el Cordobés le contó a su actual entrenador: “¿Sabes que cuando era más joven y el Belgrano jugaba la permanencia del 81, yo te escribí una carta para expresarte mi admiración? Te la dejé en la portería del club y seguro que se perdió y nunca llegaste a leerla”. Badano le mira y le contesta: “Yo recibí tu carta y la he conservado con mucho cariño en todos estos años”.

Después de haber juagado el partido, de haber vuelto a casa, Badano en un simple entreno para preparar un partido muy importante ante un gran rival le trajo la carta al Cordobés. Ésta era una fotocopia de aquella que él le escribió 22 años antes. En la parte de atrás de ese escrito se encontraba un pequeño mensaje para el Cordobés: “Querido Jorge: Esta carta me ha servido muchas veces de aliento en circunstancias duras de mi vida, y me motivó para ser buen ejemplo para los que me rodean. 22 años más tarde, te digo: ¡Muchas gracias, Cordobés! Chiche”.

Seguramente en el mundo del rugby nos encontraremos muchas historias como estas, muchas aventuras y muchos partidos donde sacar mil anécdotas. Ésta es una más de todas ellas y muy bonita. A todos aquellos que no conocen nuestro deporte, que no entienden nuestro sentimiento y nuestro modo de vida, decidles que se lean esta historia y podrán entender un poco todo lo que los jugadores de rugby sentimos cuando pisamos un campo o cuando nos ponemos la camiseta de nuestro club.

El rugby es un estilo de vida, es una filosofía de vida. El rugby es vida.

Salud y rugby