Brian Schofield impresionado tras un tercer tiempo vasco (humor)

Aceptémoslo, la crisis ha llegado al rugby: no solo cuesta cada año más pagar la ficha, mientras tratamos de aguantar más esas botas en las que ya no cabe ni una tira más de cinta aislante. Nos sorprendemos rememorando viejos terceros tiempos en los que las jarras de cerveza jamás faltaban y el olor a carne a la brasa inundaba el ambiente. Cada vez más nos encontramos con una cerveza “esteimburg” y un pan de molde con mortadela a los que no hacemos ascos y eternamente agradeceremos, pues sabemos lo difícil que es para el equipo local alimentar a 44 jugadores, más entrenadores, más equipo técnico, más novias, más algún que otro amigo… en los tiempos que corren. Fue de esta manera como Brian Schofield (natural de Bristol), en su corta vida y mucha mortadela, quedó enormemente impresionado tras vivir un buen tercer tiempo en tierras vascas, donde la cerveza y el vino iban y venían, las brasas nunca se apagaban, y el pacharán anunciaba el fin de fiesta. Y es que si historicamente somos un país neófito en el rugby, a comer no hay quien nos gane.

rugby-tercer-tiempo