Bill McLaren, uno de los mejores comentaristas de rugby de la televisión

rugby-bill-mclarenPollock William “Bill” McLaren  nació el 16 octubre de 1923 y murió hace ya casi cuatro años, exactamente el 19 de enero de 2010, a los 86 años. Era un escocés de pura raza, comentarista de rugby, maestro, periodista y jugador de rugby. Se jubiló en el año 2002, y hasta ese momento se le conocía como “la voz del rugby”. Era admirado por todos los rugbiers del mundo y muy conocido. Desde entonces, el mundo del rugby echa de menos a su voz más preciada.

Una de sus frases más conocidas fue su descripción sobre el gran Simon Geoghegan: “Simon Geoghegan, es todo brazos y piernas este tío, como un pulpo”. Nadie ha encontrado una descripción más precisa del extremo irlandés.

Si eres o quieres ser comentarista debes ver y escuchar a este gran periodista que luchó tanto por nuestro deporte: narraba los partidos con tanta pasión que se te ponían los pelos de punta al escucharlo, parecía que estabas dentro del estadio aún estando a muchos kilómetros de distancia. Todo periodista de rugby y comentarista de televisión o radio debe querer ser como “la voz del rugby”. Y es que en lengua inglesa, al igual que Murray Walker siempre será sinónimo de F1, Dan Maskell de Wimbledon y Peter O’Sullevan de las carreras de caballos, siempre se relacionará a Bill McLaren con el rugby.

Una vez leí un artículo donde se hablaba de cómo empezó la vida de Bill McLaren, artículo que hace ya muchos años que se publicó, cuando aún se jugaba el torneo V Naciones. Explicaban que se vino de Hawik, su ciudad natal en Escocia, a Murrayfield para vivir otro dramático partido de la Copa Calcuta. Y cómo se preparaba en casa, donde tenía frente a él un gráfico a mano, más grande que una pieza del rompecabezas de 1.000 piezas. En ese gráfico se podía observar los nombres de los jugadores, posiciones, el club al que pertenecían, los ensayos anotados por cada jugador y el total del equipo, la esposa, los hijos, la lista de detalles era interminable.  Y se aseguró de que en un momento dado durante el juego, Bill estaba bien preparado para cantar la alimentación a través de la información, a fin de dar al espectador una visión más completa del equipo y sus jugadores.

Otro punto fuerte de Bill, y esto es tal vez por eso que atrajo a mucha gente, era su capacidad para hacer que el rugby formara parte de la vida de todos: aunque no fueses jugador de este deporte, sentías a éste como tal. ¿Alguna vez habéis intentado explicar el rugby a un novato? Bill era un experto y tenía el don de que ese primerizo disfrutase del rugby igual o más que un veterano. Tenía un acento peculiar, su acento era escocés natural y con los años y ganándose el respeto de todos le permitió moverse libremente entre una gran cantidad de frases que se han hecho legendarias a día de hoy.

“Hasta aquí, la pelota vuela como un proyectil de artillería.” El comentarista en la altura.
“No voy a estar bailando en las calles de Edimburgo / Hawick / Selkirk esta noche!”
“Eso fue un poco ebrio – al igual que uno de mis tiros de golf.” Una descripción de una patada inicial.

Todos los rugibers del mundo debemos estar agradecidos a Bill McLaren por todos los años trabajados por este gran deporte, por su implicación y dedicación y por sus años al rugby. Gracias a él mucha gente que no tenía aprecio ni pasión por ese deporte se enganchó y ahora mismo no puede vivir sin él. Descanse en paz Bill.

Salud y rugby