5 minutos con Nacho Molina, del Trocadero Marbella Rugby Club.

Hoy volvemos a charlar con un jugadorazo, un grande de nuestro deporte y ejemplo a seguir. Tras pasar unos años por el supercampeón VRAC Quesos Entrepinares de Valladolid y ganarlo todo. Siendo el único jugador que ha disputado, como titular, todas las finales de liga que jugaron los queseros. Regresó a su casa, el Trocadero Marbella Rugby Club, para intentar que el club de su vida llegue a lo más alto del rugby español, a División de Honor. ¿Sabéis de quien hablamos? Ignacio Duco Molina Ohm, el “Chulo” Molina.

Nacho volvió a la que siempre ha sido su casa y al club que le vio nacer como jugador de rugby, y este año cumple su segunda temporada en el club de la Costa del Sol. Tras una 2016/2017 de adaptación, el Trocadero Marbella ha empezado su segunda temporada en DHB a un ritmo infernal, vamos a ver que nos puede contar tras este tiempo en tierras marbellís.

Vamos hablar un poquito del club, Tras tu vuelta, ¿cómo te encontraste el club?

Nada más llegar me encontré con un equipo que estaba peleando por ascender a División de Honor B, y cuyo ascenso era más que merecido, pero esto significó tener que trabajar en los presupuestos de la siguiente temporada de una forma casi inmediata, ya que al ascender tuvimos menos de dos meses para cuadruplicar los presupuestos de la categoría sénior.

Por otro lado la cantera no sólo creció en el ámbito deportivo, sino que también creció el número de fichas, y aquí se podría haber manifestado un problema, ya que las instalaciones que tenemos no dan abasto.

¿Cómo está el tema fiscal con el Ayuntamiento?

El problema del IBI la temporada pasada fue extenuante, ya que nosotros a lo que nos dedicamos es jugar al rugby, y este tema es muy complejo.

Nuestros patrocinadores Triay & Triay Abogados, tomaron las riendas del asunto, y desde que surgió, hasta ahora, siguen trabajando en solucionar este tema.

Sin embargo a día de hoy se puede decir que estamos empezando a ver la luz. Desde el Ayuntamiento están poniendo todo de su parte para solucionar este problema, ya que son conscientes que, de no hacerlo, una institución ejemplar como es la nuestra estaría condenada a la desaparición.

Fotografía de Paco Ramírez Menacho

¿Qué diferencias hay entre el equipo que tú te encontraste al llegar y el de este año?

Cuando yo llegué conocí a un equipo que entrenaba dos veces por semana, que se divertía jugando, y que cuando ganaron el Campeonato de Andalucía Sénior, se marcaron como objetivo ascender a División de Honor B.

Una vez conseguido el ascenso, se replantearon muchas cosas deportivamente, se empezó a entrenar 3 veces por semana, nuevas incorporaciones de personal al Staff Técnico, se modificó la pauta de entrenamiento que se llevaba hasta ahora, haciéndolo mucho más profesional, así como la incorporación de tres nuevos jugadores, tres chicos dispuestos a ayudar en lo que hiciese falta.

Al principio, como todos los comienzos, no fue fácil, ya que cada jugador tiene un compromiso diferente, había jugadores que jugaban por hacer deporte, otros para divertirse, y otros queríamos divertirnos ganando.

En cambio, este año con la apuesta de tener un equipo B, comenzó un gran grupo de jugadores la pretemporada, e incorporamos a cinco chicos para suplir las necesidades de la plantilla. Lo respetable es que este año empezamos con confianza en el grupo, con otra mentalidad a la hora de afrontar los partidos, y gracias a esa confianza comenzamos muy bien la temporada.

 A nivel deportivo, ¿qué cambios hiciste en el club?

Se ha incorporado más voluntarios para que nos ayuden en las diferentes categorías, ayudando así a los entrenadores. También se han desarrollado en nuestras instalaciones, para los entrenadores y monitores, diversos cursos de formación.

Se está llevando a cabo un proyecto de Rugby Escolar, cuyo objetivo es que en dos años el 70% de los colegios e institutos de la Costa del Sol, sepan que es el Rugby y que puedan cursar dicha actividad como extraescolar, e incluso durante horario lectivo.

En la categoría sénior con la integración y participación de diferentes técnicos, se consigue un entrenamiento cada vez más profesional, tanto en el primer equipo como en el segundo.

Hablemos un poco rugby… ¿Cómo viste la adaptación a DHB?

El año pasado la plantilla tenía calidad, pero hasta la sexta jornada del año pasado no cambiamos el chip mental, y en cuanto cogimos confianza empezamos a ganar y a jugar bien, poniendo incluso en serios problemas al invicto líder, Liceo Francés, en nuestra casa.

De todas formas, el año pasado el nivel del Grupo C era inferior al de este año.

 ¿Qué diferencias crees que hay entre DH y DHB?

Son dos mundos completamente distintos, solo hay que mirar los resultados de los equipos que juegan la promoción por ascender a DH. El equipo de DH suele ganar abultadamente al segundo clasificado de DHB muy holgadamente.

Donde más se ven las diferencias entre los equipos de DH y DHB son en la técnica de los jugadores, en los contactos físicos, y en la continuidad del juego, siendo claramente superior en DH.

Mi opinión personal es que debería de haber una reestructuración de DH y DHB, volver a los 10 equipos por grupo.

 Vamos a hablar de este temporada 17/18, ¿Cuál es vuestro objetivo?

Empezamos siendo muy ambiciosos, queriendo quedar entre los cuatro primeros, pero a falta de cinco partidos, y con la mala suerte que hemos tenido con las lesiones, el objetivo nos ha quedado algo lejos.

Fotografía de Calippo Photos

¿Cómo va el segundo equipo?

Estamos muy contentos con el Segundo Equipo.

Aspirábamos a tener un segundo equipo que satisficiera las necesidades deportivas de aquellos jugadores que jugaban menos con el primer equipo, de aquellos que salían de lesiones, o de aquellos veteranos que querían quemar sus últimos cartuchos compitiendo.

A día de hoy, hay un grupo muy compenetrado, que han formado una piña y que, encima, deportivamente van primeros en su primer año en segunda regional. No se  puede pedir más.

¿Cuántas incorporaciones habéis tenido que hacer este año?

Este año se han unido cinco chicos gracias a uno de nuestros patrocinadores III School y a sus becas de formación.

 ¿Cómo se han adaptado los jugadores?

Se han adaptado bien al equipo, el tener el mismo idioma ayuda mucho a la hora de adaptarse.

Corrígeme pero ¿Llego un Pumita en invierno?

Si, llegó Rodrigo Parada, tercera línea, que fue Pumita, en la generación del ahora capitán de los Jaguares, Pablo Matera.

Rodrigo es médico, y gracias a nuestro patrocinador HC Hospital Care Internacional Marbella,se le pudo proporcionar un trabajo compatible con el poder jugar en el club.

 ¿Ves al Trocadero Marbella Rugby Club en DH a corto-medio plazo?

Si, por supuesto, para ello se está trabajando, en un par de años queremos subir a DH para quedarnos, no queremos ser un club trampolín que un año sube y al otro baja.

Estamos construyendo las bases de un proyecto que pretende tener un equipo en DH con jugadores de la cantera, ayudado con algunos fichajes de fuera, que vengan a subir el nivel en aquellos puestos clave o en los que se necesiten refuerzos.

Pero todo esto sin descuidar la cantera, ya que queremos ser un club de cantera, con un equipo en División de Honor donde su cantera pueda mirarse.

 ¿Qué os falta para dar el salto definitivo?

Nos falta una plantilla más amplia y ser más fuertes psicológicamente,

Subir a DH es muy difícil, muchos viajes y partidos, mucho esfuerzo y dedicación. Necesitas una plantilla muy amplia y de calidad para afrontar la lucha por el ascenso.

También hace falta cambiar el chip, ser más fuertes mentalmente, ya que a la hora de afrontar los partidos, tenemos muchas pájaras.

 Ya que te tenemos 5 minutos aprovechemos para hablar un poco de ti… ¿Cómo te sentiste al volver al Marbella?

Fue una decisión dura de tomar, pero me sentí muy bien, es un proyecto muy ambicioso donde puedo aportar mi experiencia para ayudar al club que me formo y me ayudo a crecer.

Tenía una espinita clavada por no haber debutado en el primer equipo de mi club, ilusión que tenía desde que empecé a jugar en el club.

¿Cuál es razón de tu regreso?

El motivo que me hizo volver era incorporarme al mundo laboral, y la posibilidad de dirigir un proyecto muy ambicioso.

También poder optar a trabajar de profesor de educación física, que finalmente es lo que yo he estudiado, y espero que en un futuro, no muy lejano, se me presente esa oportunidad.

 ¿Qué echas de menos del VRAC?

Echo de menos los entrenamientos y la competitividad que había día a día, ya que tenías que ganarte tu puesto cada día, y también, como no, jugar en Pepe Rojo con la afición animando y apoyando. También, por supuesto, a mis compañeros, y cuerpo técnico.

¿En VRAC jugabas de segunda línea, en Marbella a veces de 8? ¿Dónde te ves mejor?

Soy un segunda línea puro, y donde más cómodo me siento es jugando de 5, pero el nivel de División Honor B y en el de nuestra plantilla, me ha permitido jugar de 12, y de tercera.

Sinceramente me lo paso mucho mejor de tercera línea, pero como buen soldado juego de todo lo que me pida el entrenador (menos de primera línea).

¿Dime tres razones para no dejar nunca este deporte?

1º Por los amigos que se convierten en familia.

2º Por los terceros tiempos.

3º Por ese deseo de mejorar cada día.

 

Muchas gracias por tu tiempo, mucha suerte en lo que resta de temporada.

 

Salud y rugby